Judge: La impresión cíclica su retorno y nuestra evolucion

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Judge: La impresión cíclica su retorno y nuestra evolucion

Mensaje  Admin el Dom 31 Ene - 3:06

LA IMPRESIÓN CÍCLICA,
SU RETORNO Y NUESTRA EVOLUCIÓN

Conferencia de William Q. Judge a la Convención. 25 Abril 1892.


Señor presidente, compañeros teósofos, damas y caballeros, el título de lo que voy a presentaros es "La Impresión Cíclica, el Retorno y Nuestra Evolución." Por lo tanto ¿qué es un ciclo? No está relacionado para nada a la palabra psíquico, lamento tener que decir ésto pero he oído que algunas personas, repitiendo el título, han dicho "psíquica" en vez de cíclica, dando la impresión que era la misma cosa o que los dos términos estaban relacionados. La palabra cíclico deriva del griego Kuklos, o anillo. En el idioma inglés se le ha convertido en ciclo, gracias a la costumbre de decir Kykle y al final cycle (ciclo). La palabra sanscrita correspondiente es Kalpa, que en verdad tiene un sentido más amplio y profundo, en cuanto en inglés el término ciclo se usa muy a menudo, confundiendo entonces a muchos ciclos, porque se le emplea para los ciclos menores, mayores, medios e inmensos, mientras que Kalpa implica sólo un amplio ciclo y los ciclos menores que incluye, son designados con otros nombres.

¿Qué es un ciclo? Es un círculo, un anillo, pero no debemos confundirlo con un anillo de boda que gira sobre sí mismo, sino que se parece a la rosca de un tornillo que asume la forma de una espiral, por lo tanto empieza desde el fondo, y sube rotando en sí mismo, se podría comparar a la gran Curva de herradura que tiene la via del ferrocarril de Pennsylvania. En este caso, llegamos a la curva desde la extremidad inferior, descendemos entonces en la herradura y al girar el grado incrementa, por lo tanto, al llegar al lado opuesto, no hemos adelantado más que al principio, sino que nos hemos levantado de una distancia equivalente a la dos extremidades de la herradura.

¿Entonces, qué queremos decir en teosofía con el término ciclo, cuando lo usamos en nuestras investigaciones de la naturaleza, del ser humano, de la civilización, de nuestro desarrollo, de nuestro origen y de nuestro destino? Para nosotros la palabra ciclo tiene el mismo sentido que le atribuían los egipcios, los indues y los filósofos de la edad media, o sea, que existe un periódico retorno de algo que aparece nuevamente de algún lugar, siguiendo un movimento espiral. Por eso se le llama ciclo, en cuanto retorna aparentemente sobre sí mismo. Pero, según las doctrinas teosóficas y antiguas, se presenta siempre a un grado más elevado desde el punto de vista de la perfección y del progreso. Como decían los egipcios, esto quiere decir que los ciclos prevalecen en todo sitio, las cosas y los acontecimientos históricos retornan, y lo demuestra el dicho "La Historia se repite."

¿Pero dónde prevalece la ley cíclica según los teósofos? En todas partes. Prevalece en todo el reino de la naturaleza, en aquello mineral, vegetal, animal, humano, en la historia, en el cielo y en la tierra. Nosotros afirmamos que los ciclos no sólo son parte integral de nuestra tierra y de sus habitantes, sino que de los tres reinos del universo, llamados así por los indues, los tres mundos, que incluyen el inferior, el nuestro, y el superior.

Al analizar a Buckle, un gran escritor de la escuela inglesa, descubrimos que en uno de sus famosos libros, habla de la indudable frecuencia de la ley cíclica en las naciones, las cuales han retornado aparentemente como eran, ligeramente adelantadas o retrazadas, pues, junto a los ciclos ascendentes existen los descendentes. Pero Buckle no descubrió una ley, sino que repitió una vez más las enseñanzas antiguas, y según mi opinión, si las personas como él pusieran más atención a los antiguos, evitarían mucho trabajo, en cuanto él alcanzó su ley después de un largo estudio, mientras que hubiera podido conseguirla si hubiese consultado las enseñanzas antiguas según las cuales los ciclos siempre existieron y siempre existirán.

Las poblaciones del pasado tenían ciclos muy amplios e importantes. Su clasificación incluía un Saros y un Naros, que hoy no comprendemos exactamente, sino sólo parcialmente. Según las enseñanzas egipcias, existía un gran ciclo sideral que se le reconoce aún actualmente. Es el gran ciclo de 25,000 años, durante el cual el sol pasa por los signos zodiacales. No supongo que vosotros no sepáis nada de astronomía, pero para aclarar el asunto, será mejor que explique el funcionamento de este ciclo. De día en día y de año en año, el sol pasa por los signos zodiacales, pero al mismo tiempo retrocede lentamente como las manecillas de un reloj que marcan el tiempo. Al pasar por este período, vuelve al mismo punto, retrazando o retornando, por lo tanto, tendremos la precesión de los equinoccios que duran algunos segundos. Al convertir estos segundos en el cielo en tiempo, descubriremos que el sol lleva 25,000 y pico de años para retornar al punto de partida de algún particular período. Por lo tanto, si imaginamos que el primero de Abril de este año, el sol se encontraba en tal grado en Aries, un signo del Zodiaco, volverá allí mediante la precesión de los equinoccios solo después de 25,000 años.

El sol es el centro de nuestro sistema, y la tierra gira alrededor de éste y contemporáneamente de su eje. Hoy los astrónomos saben, al igual que los antiguos (que en verdad eramos nosotros), que el sol gira alrededor de un centro, o sea, mientras que rodamos alrededor del sol, este último torna alrededor de otro centro, por lo tanto, no dibujamos un círculo en le cielo, sino que una espiral, mientras nos movemos juntos con el sol en su orbita gigantesca. ¿Comprendéis lo hasta hora dicho exactamente? Es muy importante en cuanto amplia mucho el tema. En cualquier sitio desconocido en el cielo, existe una estrella, que según algunos es Alcione, según otros una estrella de las Pleyadas y según otros más una estrella en otro lugar. Como ha dicho esta mañana el hermano Thomas, ellos, partiendo de lo conocido y llegando a lo desconocido, deducen que un centro misterioso atrae al sol, el cual le gira alrededor, formando un círculo enorme y mientras rueda, trae consigo a la tierra. Durante los 25,000 años que emplea para pasar por los signos zodiacales, debe conducir a la tierra en espacios completamente nuevos, pues el punto en Aries que alcanza después de 25,000 años, es lo mismo sólo en apariencia, similarmente al ejemplo de la herradura. Empezé en la primera extremidad, curvé y retorné al mismo punto, levantandome pero a un grado más elevado, por lo tanto me encontraba en otra posición. Así pues, cuando el sol vuelve nuevamente al punto en Aries donde estaba el primero de Abril de este año, no se encontrará en la exacta posición en el universo y en el espacio, sino que en otro sitio, y durante su viaje de 25,000 años, recorriendo millones y millones de millas, traerá a la teirra consigo en espacios nuevos, la cual nunca permanecerá como estaba. Tiene que traerla en espacios cósmicos donde las cosas son diferentes, causando entonces cambios en la tierra misma, pues las alteraciones en la materia cósmica y en la atmósfera del espacio a donde el sol lleva a nuestro planeta, deben afectar a éste último y a todos sus habitantes. Los antiguos estudiaron profundamente tal tema reconociendo este ciclo de 25,000 años desde hace mucho tiempo, pero sólo ultimamente nosotros hemos empezado a admitir su descubrimiento. Los astrónomos del siglo diecinueve saben que es un hecho por deducción, mientras los antiguos lo sabían mediante observación directa que en seguida transcribieron.

Los egipcios, similarmente a nosotros, conocían el ciclo lunar y otros más, pues la luna no solo tiene su ciclo de 28 días, pasando de llena, a desaparecer para volver a nacer, sino que tiene un período de retorno casi cada 14 años, que debe influenciar a la tierra.

Mas, según los egipcios, también el alma humana tenía su ciclo de 5,000 años. Por lo tanto, ¿quiere decir que a la muerte del rey o de una persona, su cuerpo era momificado, esperando que, después del ciclo de 5,000 años, al retornar a la tierra, pudiese encontrar su momia? No, este proceso se hacia para impedir que alguien tomase sus átomos momificados degradandolos. Pero los teósofos explican la momificación en manera diferente. El conocimiento de la ley cíclica indujo a los egipcios a crear la primera momia, pues según ellos, similarmente a los teósofos, el alma humana retorna, todos los átomos están vivos, son puntos sensitivos dotados de inteligencia correspondiente al plano en el cual se encuentran y el ser humano que degrada los átomos materiales, como aquellos cerebrales y fisicos, debe encarar las consecuencias. Por lo tanto, conociendo estas enseñanzas, decían: "Si me muero dejando estos átomos que he usado muy bien, acaso otro individuo podría tomarlos y degradarlos, por lo tanto los conservaré en lo posible hasta que vuelva, y luego destrozaré su combinación mediante un proceso, absorbiendolos en cualquier lugar o posición donde se les use positivamente." Según algunas personas, ésto parecerá ofensivo, pero estoy simplemente repitiendo la teoría, sin presentar mi opinión.

Los antiguos egipcios, depositarios de estas teorías han desaparecido, dejando solamente las pirámides, los templos de Tebhas, la esfinge y los grandes monumentos que lentamente estamos descubriendo. ¿A dónde se fueron? ¿Han retornado? ¿Los coptos egipcios son los que los representan? Creo que no, aunque se declare que la herencia lo explica todo. ¿Son los coptos sus descendientes? Ellos no saben nada, absolutamente nada, sólo un simple lenguaje, viven una vida de esclavos ¡y serán estos los descendientes de los antiguos egipcios! ¿Qué sucedió a la gran civilización? Según nosotros, los antiguos egipcios eran colaboradores de los antiguos indues, cuyo ciclo permaneció, o sea, sus descendientes mantuvieron parcialmente el conocimiento de sus antepasados y nos percatamos de que los indues siempre sostuvieron las mismas teorías egipcias de los ciclos. Ellos dividieron las edades del mundo y según sus doctrinas, la manifestación empieza y dura por un período llamado Kalpa, un número enorme de años y este kalpa se divide en edades. El ciclo pequeño consta de un amplio número de años: 4,000, el siguiente 400,000, el otro un millon y así sucesivamente, cuyo total no podemos comprender mentalmente aunque lo podamos escribir.

La idea de los ciclos proviene de los indues por medio de las naciones que se desprendieron de allí, por eso está admitido que el Indostán es la cuna de la raza. La raza aria se infiltró en la cristianidad, es por eso que los cristianos, los romanos, los griegos y las personas de aquel período, sostenían las mismas teorías respecto a los ciclos, pues la ley cíclica prevalece en todas partes. La encontramos entre los místicos antiguos, cristianos, los de la edad media y los más cercanos a nuestro período.

En las obras de Higgins, autor de "Anacalypsis," se encuentran unas laboriosas compilaciones e investigaciones acerca del tema de los ciclos. ¿Existe un ciclo que influencia el destino humano?

Considerando nuestra vida personal, nos percatamos de que los ciclos prevalecen y deben prevalecer, pues el sol levanta por la mañana, se dirige al centro del cielo y desciende al occidente, al día siguiente acontece lo mismo y nosotros repetimos un idéntico proceso: nos levantamos, alcanzamos el punto de máxima actividad y nos acostamos. Así, el día sucede a la noche y la noche al día. Estos son ciclos pequeños, pero participan en la composición de aquellos mayores. Nosotros nacemos, a los siete años empezamos a tener un juicio parcial, después de algunos años alcanzamos la madurez, en seguida empezamos a decaer y al final terminamos el día de nuestra vida cuando el cuerpo muere.

Al analizar la naturaleza, encontramos las estaciones, estas son ciclos que afectan a la tierra y a los seres humanos.

La doctrina esóterica acerca de la cual ha hablado el hermano Mead, la doctrina interior de los teósofos antiguos y modernos, presente en toda literatura antigua y libro religioso, enseña que la ley cíclica es la ley suprema que gobierna nuestra evolución, la reencarnación, tema muy discutido, es la ley cíclica en operación y es suprema. Por lo tanto ¿qué es la reencarnación sino un retorno a la vida como enseñaban los egipcios? Hoy, estamos descubriendo su probable verdad, en cuanto solo por medio de esta ley cíclica de la reencarnación podemos explicar los problemas de la vida y de nuestro carácter, que se diferencia de otro y es dotado de una fuerza particular en cada individuo.

Siendo ésta la ley suprema, debemos considerar otra que le está relacionada y es mencionada en el título, o sea la ley del retorno de las impresiones. ¿Qué significa todo esto? Simplemente que las acciones y los pensamientos de una nación constituyen una impresión, no me estoy refiriendo a las cosas que afectan a la naturaleza, aunque la gobierne la misma ley. Venir a esta reunión produce en vuestra naturaleza una impresión y lo mismo acontece si véis una disputa en la calle, o si la semana pasada tuvieron un altercado y denunciaron a una persona y se enfadaron mucho. Todo esto crea una impresión en vosotros la cual es sujeta a la ley ciclica, como la luna las estrellas y el mundo. Además, por lo que concierne a vuestro desarrollo o evolución personal, es más importante que todos los otros grandes ciclos, porque estos últimos afectan en manera general, mientras el otro en manera particular.

Creo que todos aquí conocen esta doctrina teosófica acerca de los ciclos y de la evolución, pues supongo que todos sois teósofos.

Su descripción es la siguiente:

Imaginad que antes que la tierra saliera de su condición gaseosa, existiese en el espacio una tierra que llamaremos luna, pues ésta es la exacta doctrina. En un tiempo, la luna era un cuerpo amplio y vital lleno de seres. Vivió su vida, pasó por sus ciclos y al final después de muchas épocas, llegó el momento de su muerte, o sea el momento en el cual los seres en aquella tierra tuvieron que dejarla en cuanto había alcanzado su término. Por lo tanto, empezaron el éxodo comparable a un conjunto de aves migratorias. ¿Habéis visto alguna vez pajaros emigrar? Yo sí y acaso de manera que no muchos entre vosotros han visto. En Irlanda y quizás en Inglaterra, las golondrinas emigran en manera muy particular. Cuando era un chamaco, solía ir a visitar a mi tio y al final de su jardín había muchas ruinas de piedra y por alguna circunstancia en particular, las golondrinas del vecindario se reunían allí. Al llegar cierto momento, se les veía venir de todas partes en el cielo y se sentaban chirriando y volando todo el día sobre esta masa de rocas. Al crepúsculo, se levantaban en un conjunto, formando un círculo enorme. Su diametro debía superar los 40 pies y aquel círculo de golondrinas volaba en el cielo, alrededor de la torre por algunas horas chirreando, atrayendo de otros sitios golondrinas que probablemente habían olvidado la ocasión. Continuaban por algunos días hasta que llegaba el período en el cual debían partir, dejando algunas detras, mientras otras venían un poco adelantadas y otras demasiado tarde, mientras las demás aves emigraban en modos diferentes. Similarmente, estas aves humanas migraron de la luna a este lugar donde la tierra empezó (no sé donde es, un punto en el espacio) estableciendose, como seres vivientes y entidades, no cuerpos, pero seres, en esa masa de materia en un punto en el espacio, animandola de vida y convirtiendo al final esta tierra en una bola con seres. En seguida, los ciclos empezaron a prevalecer, a causa de las impresiones grabadas en estos padres cuando vivían en la civilización de la luna, así tan remota que nuestra mente no puede comprender. Por lo tanto, al llegar a esta tierra, las impresiones retornaron, por eso notamos el cíclico desarrollo y caída de las razas, hasta sus condiciones actuales que, como las razas ascienden continuamente, no son nada en comparación a lo que serán en el futuro. Ésta es una presentación general de la teoría, que incluye aquella de las razas, las siete grandes razas y los siete grandes Adanes que habitaron sucesivamente en la tierra. Cuando esta tierra llegue al término de su período, los seres que la pueblan la dejarán, dirigiendose a algún otro sitio en el espacio para desarrollar mundos nuevos como los hermanos mayores que hicieron la misma cosa anteriormente en otros lugares en la naturaleza. No efectuamos todo ésto ciegamente, otros seres lo realizaron previamente, y ninguno conoce su inicio. No tuvo prinicpio y no tendrá fin, pero existen siempre los hermanos mayores de la raza que continuan viviendo. Como alguien escribio, no podemos invertir el curso de los ciclos, el fuego del patriotismo no puede prevalecer contra el destino superior que lanza a una nación a las tinieblas. Todo lo que podemos hacer son pequeños cambios aquí y allá. Los hermanos mayores están sujetos a la ley, pero tienen confianza y esperanza porque la ley significa simplemente un aparente descenso a fin de ascender hacia un grado superior. Así que, por medio de la ley cíclica, hemos alcanzado la condición actual pasando por los reinos inferiores de la naturaleza. Ésto implica que estamos unidos en una enorme hermandad que no sólo incluye a la raza humana, sino que también al reino animal, vegetal, mineral y elemental. No debemos ser tan egoistas de suponer que comprende solo a los seres humanos, sino que incluye todo átomo en este sistema solar. Nos elevamos de las formas inferiores aprendiendo a amoldar, plasmar, usar, abusar e imprimir la materia a nuestro alcance, en nuestros cuerpos, cerebros, y naturaleza psíquica, a fin de elevarla para el empleo futuro de nuestos hermanos menores que podrían ser las rocas bajo nuestros pies. Ésto no significa que en la roca haya un ser humano, sino que los átomos en las rocas no son materia muerta. La materia inerte no existe en cuanto cada átomo de aquella roca es una vida, no inteligente, sin forma, pero potencial y en cualquier período de tiempo que trasciende nuestra comprensión, todos los átomos en esa piedra se liberarán. La materia misma se habrá refinado y al final, en este gran ciclo evolutivo, todo habrá ascendido por la escala del desarrollo para permitir el progreso de cualquier otro, en un estado aún inferior e incomprensible a nosotros.

Ésta es la verdadera teoría, ¿es quizás superstición? Si creéis en los periódicos será una superstición, pues modicican cada cosa que una persona expresa. Según vuestros enemigos, habéis dicho que en la roca había un hombre y que habéis sido una roca. No habéis sido una roca, pero la gran mónada, el peregrino que vino de otros mundos he pasado por toda roca y reino, alcanzando ahora el estado humano para mostrar si es capaz de continuar siendo un hombre o si retrocederá nuevamente a la clase inferior, similarmente al estudiante que no aprendió su lección.

La ley de las impresiones sobre la cual he hablado, se le puede ilustrar en el modo siguiente. Mirando una de estas luces eléctricas, concentrandonos sólo en una eliminando todas las demás para conseguir una impresión mejor, descubriremos que la luz produce una imagen en la retina y al cerrar los ojos, veréis en ellos el filamento de la luz engendrado por un carbón en una lampara incandescente. Probad, y si mantenéis cerrados vuestros ojos y miráis fijamente, os percataréis de que la imagen vuelve y permanece un cierto número de veces, desapareciendo y retornando, cambiando siempre cualquier aspecto, pero permanecerá como imagen del filamento hasta su última vez, cuando aperentemente desaparece porque otras impresiones la han cancelado o cubierto. Esto implica que aún en la retina existe un retorno de la impresión de este filamento. Después de la primera vez cambia color, pero continúa repitiendose en intervalos regulares, mostrando la existencia de un retorno cíclico de impresión en la retina, y, como dijo el hermano Thomas esta mañana, si esto se aplica a un caso, puede aplicarse a todos. Al analizar nuestro carácter moral, descubrimos la misma cosa, en cuanto, como el océano tiene sus mareas, que según la ciencia dependen de la luna, aunque para mi no es una explicación, pero como no soy un científico mi opinión vale poco, similarmente, existen mareas en el ser humano, que llamamos retorno de estas impresiones. Esto quiere decir que al hacer algo, engedramos una tendencia a repetirse, si lo hacemos dos veces, doblamos su influencia, engendrando entonces una tendencia mayor a repetir la misma cosa. Por lo tanto, nuestra indole total muestra el constante retorno de la impresión cíclica. Recibimos tales impresiones de todo punto en el espacio, de toda experiencia que hemos vivido, de todo lo que podemos experimentar en cada momento y aún de los acontecimientos vividos por nuestros antepasados. Esto no es injusto, en cuanto nuestros predecesores proporcionaron la línea de cuerpos en la cual entramos, sólo si estamos en armonía con ella, por lo tanto en algún punto en aquel ciclo tuvimos que estar en la misma línea o familia. Pues, yo tuve que haber participado en el pasado en la formación de la particular línea familiar en la cual ahora existo, y recibiré nuevamente la impresión cíclica que retorna hacia mí.

Esto hecho ejerce la influencia más poderosa en nuestra evolución como individuos particulares, y es la única manera en que hoy quiero tratar la cuestión de la evolución. No me propongo de entrar en el amplio campo de la evolución del universo, sino que el de nuestra evolución que implica nuestra vida física, como Madame Blavatsky, repitiendo las enseñanzas de los antiguos, nos ha dicho a menudo, comprobado por otros de la misma escuela. Si se nos presenta la oportunidad de hacer algo y la evitamos, podrían pasar cien años o más , antes que vuelva. Si es algo bueno es el retorno de cualquier acto pasado positivo por la línea de los ciclos. Si no le concedemos atención, la misma oportunidad volverá, pero podrá llevar muchos siglos. Podrá representarse sólo en otra vida, sin embargo, seguramente retornará siguiendo la misma ley.

Consideremos otro caso. Tengo un amigo que está buscando descubrir todo lo que pueda sobre la teosofía y la naturaleza psíquica, pero me he dado cuenta que no concede la minima atención al tema concerniente el inevitable retorno hacia sí mismo de las impresiones que crea. Me percaté de que sufría de períodos de depresión (como acontece con la mayoría de nosotros), cuando se encontraba inexplicablemente triste. Le dije que tuvo el mismo desaliento quizás hace siete, ocho o cinco semanas. Al examinar el recuerdo de su diario vivir, notó que sufría de desánimos recurrentes que se repetían durante el mismo intervalo de tiempo. Muy bien, le dije, esto, según mí opinión, es la explicación del porque vuelven. ¿Qué puede hacer entonces? Le aconsejé de seguir las enseñanzas de los antiguos teósofos según las cuales podemos conseguir buenos resultados produciendo impresiones positivas. Por lo tanto, al reaparecer del desaliento, que es simplemente el retorno de una impresión pasada, él debería esforzarse en sentirse feliz, aún contra su voluntad, y si no puede hacerlo, que intente percibir la alegría de los demás. Desde luego, este comportamiento contribuye a implantar una impresión diferente, o sea de alegría, por lo tanto, cuando la impresión de desaliento vuelva, en vez de tener la misma clase y duración, la impresión de alegría la habrá alterado y las dos sensaciones, emergiendo juntas, se anularán, similarmente al choque de dos bolas de billar, que tienden a contrarrestarse los movimientos. Esto es aplicable a toda persona que sufre de depresión, pero no a mí, en cuanto pienso que en cualquier vida pasada me encontré deprimido, por lo tanto hoy tengo otras cosas, pero no la depresión.


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Re: Judge: La impresión cíclica su retorno y nuestra evolucion

Mensaje  Admin el Dom 31 Ene - 3:09

Tengo amigos y conocidos que sufren de períodos de desaliento, es el retorno de impresiones pasadas o el retorno cíclico de las impresiones. Desde luego, las personas se preguntan ¿qué podemos hacer? Algunos se limitan a sentarse dejando que pase, en pocas palabras, permiten que se cree nuevamente. Una vez que llega no se puede cancelar, pero se puede empezar algo nuevo, por ejemplo estableciendo un flujo de felicidad, siendo buenos con alguien, e intentando ayudar a otra persona que se encuentra triste, así se habrá comenzado una impresión diferente que volverá a su debido tiempo. No cambia nada si se espera uno o dos días para poner esto en prática. Será suficiente hacerlo en uno de los días siguientes, pues, cuando la impresión pasada vuelva, traerá consigo la nueva, en cuanto está relacionada con ella por medio de asociación.

Todo esto es pertinente aún a la cuestión concerniente a la civilización de la cual somos parte.

¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? ¿De dónde venimos? Como os dije, los antiguos egipcios desaparecieron, y, analizando su historia, la más interesante porque es la más obscura, nos daremos cuenta, como dicen los escritores, que dicha civilización parece alcanzar su cumbre de pronto. Ignoramos su comienzo, pero como la civilización era tan desarrollada, tuvo que haber existido por un período de tiempo muy lago para alcanzar tal nivel. Por lo tanto, no podemos remontarnos a su principio, y de pronto desaparece, dejando solamente las enormes ruinas que atestiguan su grandeza, pues los egipcios no sólo crearon las momias, mostrando un profundo arte en vendar insuperable, sino que cada cosa que hacían era tan especializada que nos induce suponer que era una civilización muy antigua. Existía un especialista para el ojo derecho y uno para el izquierdo, un especialista para la ceja etc. Según mi humilde opinión, nosotros somos los egipcios.

Hemos vuelto después de un ciclo de casi cinco mil años, trayendo con nosotros a la raza semítica, a la cual nos relacionan algunas impresiones pasadas que no podemos abandonar, dejando impresa en nosotros aquella imagen semítica. Por medio de la inevitable ley de la asociación en el retorno cíclico, hemos traído alguna otra raza y otros personajes relacionados a nosotros, mediante algún acto perpetrado en aquella gran civilización ahora desaparecida. Entonces, no podemos liberarnos de ellos, sino que debemos elevarlos a algún otro plano mientras adelantemos.

Según mi opinión, América es la prueba que esta antigua civilización está volviendo, pues, según la teoría teosófica nada se pierde. Si dependiésemos de los anales, de los edificios etc., a su desaparecer nunca podríamos recuperar nada, por lo tanto, no habría ningún adelanto. Pero, cada individuo de una civilización, graba su anal en sí mismo y al llegar a las circunstancias propicias, y al obtener un vehículo adecuado, como dijese el antiguo indu Patanjali, emitirá la impresión pasada. Según las enseñanzas de los antiguos, a la base de todo acto hay un pensamiento, que produce en su turno una impresión mental, por lo tanto, al obtener el vehículo apto, la nueva condición emergerá en el nivel social, en el ambiente y en las facultades.

Así que conservamos en nosotros la impresión de todas las cosas que hicimos, y después de haber pasado por la edad media, quizás por Inglaterra, Alemania y Francia, llegamo en un ambiente como aquello de este continente donde desde todo punto de vista podemos emplear sus medios para hacer el bien y para ayudar a la posteridad. Me parece verlos, llegando como en un pequeño ejercito desde los países europeos para mejorar éste, en cuanto en épocas remotas aquí hubo una civilización y quizás fuimos parte de ella, y acaso fue anterior a los antiguos egipcios. Ignoramos cuando desapareció, dejando esta tierra árida por muchísimos siglos hasta su nuevo descubrimiento por los europeos. Europa está envenenada, su tierra está llena de emanciones contaminadas por las vibraciones de sus pasados habitantes. Por lo tanto, las emanciones del terreno han envenenado aún el aire. Mientras América, el lugar de la nueva raza, es una tierra labrantía que tuvo el tiempo necesario para destrozar los venenos plantados en épocas muy remotas, dandonos una tierra nueva, dotada de vibraciones en el aire que activan toda partícula en el ser humano que la respira. Por lo tanto, los europeos que llegan, parecen recibir las impresiones de un país americano por medio de sus pies. Todo eso influencia a nuestra raza y a nuestra civilización.

Aquí estamos, una nueva raza en un nuevo ciclo y según los que saben, en algunos años llegaremos al final de un ciclo y al principio de otro, acompañados por agitaciones naturales y sociales. Casi los vemos aparecer, pues están grabados minuciosamente en el cielo. Como os recordaréis Daniel dijó: "Un tiempo, un medio tiempo y un tiempo" etc. Los cristianos han intentado descubrir el tiempo y su principio, pero allí yace la dificultad. No sabemos cuando el tiempo empezó. Solo Madame Blavatsky declaró explicitamente que: "En algunos años un ciclo terminará, debéis preparaos." Se parece a los mensajes de los antiguos profetas, los cuales dijeron: "Preparad para una nueva época, alistaos para lo que tengáis que hacer." Eso es exactamente lo que nuestra civilización está haciendo. Es la civilización más elevada y más grosera ahora en la tierra. Es el principio de la gran civilización que vendrá cuando Europa y sus poblaciones sean destruidas. Este será el lugar donde la nueva gran civilización extenderá su mano a aquella oriental, la cual ha permanecido sentada todos estos años sin hacer nada, conservando en sus criptas, bibliotecas y anales antiguos, la filosofía y la ética que el mundo quiere y la Sociedad Teosófica está intentando divulgar. Es una filosofía que podéis comprender y practicar.

Es justo exhortar una persona a hacer el bien, pero después de algún tiempo en este período de superstición, preguntará: "¿Por qué debo hacer el bien si no siento de hacerlo? Sin embargo, mostrando las leyes según las cuales debemos volver de acuerdo a nuestros ciclos, que somos sujetos a la evolución y somos animas peregrinas reencarnadas, él se percatará del porque debe hacer el bien y para alcanzar una base firme, aceptará la filosofía. Esto es lo que la sociedad teosófica y el movimiento teosófico intentan hacer. El otro día, el hermano Mead, hablando de un tema semejante, dijo que el gran fin y objetivo es la gran renunciación, o sea, después de haber adelantado a niveles muy elevados, alcanzables solo mediante el altruismo, al final podréis deciros: "Tomaré el descanso que merezco." Pues, lo que prevalece en un lugar debe prevalecer en el otro, y durante nuestra evolución debemos llegar a un momento en el cual podremos descansar, pero si nos decimos: "No descansaré porque este mundo y sus seres están obligados a vivir y a permanecer por muchos siglos más, y sin ayuda quizás fracasarán, por lo tanto, no tomaré mi descanso, sino que me quedaré aquí sufriendo, porque tengo un conocimiento y una sensibilidad superior," ésta es la gran renunciación según la teosofía. Yo sé que raramente hablamos de esta manera porque pensamos que al citar la gran renuncia la gente nos diga: "No la quiero, es demasiado difícil." Así, por lo general, hablamos del adelanto y como al final escapamos de la necesidad de reencarnarse y de hacer nuestras tareas. Pero si hacéis vuestro deber, al alcanzar la cumbre, al conocerlo todo y al participar en el gobierno del mundo, tendréis que tomar la decisión, y en vez de transcurrir vuestro tiempo durmiendo, permaneceréis ayudando a los que se encuentran en grados inferiores. Esta es la gran renuncia como hicieron Jesús y Buda. Sin duda, la historia de Jesús, según mi opinión improbable, se basa sobre la misma cosa que llamamos renunciación. Después de dos o tres años de trabajo lo crucificaron y según los cristianos su divinidad depende del hecho de que decidió morir en la cruz para salvar a los seres humanos. Según la tradición, Buda hizo la misma cosa muchos siglos antes de Jesús. El sentido de la historia según la cual hizo la gran renuncia, coincide con lo que he dicho, en vez de huir de este lugar horrible como nos parece. En realidad, al mirarlo parece horrible, con los obstáculos y las pruebas que nos rodean y después de haber planeado una gran reforma, un día podremos levantarnos y verla suprimida. Buda, no obstante todo ésto, permaneció en el mundo y empezó su doctrina, consciente del hecho de que alguien habría de seguir. Según la enseñanza de esta gran doctrina de la renuncia, en lugar de trabajar para nosotros, trabajamos y conocemos todo lo que podemos para la posteridad, así como dice Madame Blavatsky en "La Voz del Silencio": "Alejate de la luz del sol y ponte en la sombra, así que puedas dejar más espacio para los otros seres."

¿No es ésto quizás mejor que un paraíso alcanzable sólo mediante la condenación de vuestros parientes que no creen en un dogma? ¿No es acaso ésta una gran filosofía y religión, la cual incluye la salvación, la regeneración, la elevación científica, el perfeccionamiento de la familia humana completa y de toda partícula en el universo, en vez de imaginar que algunos seres miserables, después de su vida entrarán en el paraíso, para ver así abajo las penas infernales de los que no quisieron aceptar un dogma?

¿Qué cosa son las demás religiones si las comparamos con esta filosfía? No logro comprender como una persona puede continuar creyendo en la idea de la condenación debida a la incredulidad. Si tuviera que elegir, preferiría ser un idolatra que cree en Indra y ser dejado en paz con mis ideas, más que creer en una doctrina según la cual mi hermano que rechaza un dogma, se le condena a las penas infernales, mientras yo, al sólo creer, puedo gozar el paraíso.

Si los teósofos aprendieran la doctrina e intentaran explicarla, reformarían este mundo, pues se derramaría por todas partes y se infiltraría en todo estrato social, prevería la necesidad de la legislación. Cambiaría a las personas, en cuanto a continuar pasando leyes y manteniendo a la gente como está, se repetirá lo que pasó en Francia. Los capitalistas del período de la revolución, o sea la nobleza, oprimían a la población. Al final, la gente se rebeló y los filósofos de entonces establecieron el reino de la razón del cual derivó la práctica de matar a otros individuos hasta que toda Francia entera se encontró en una mar de sangre. Ellos introdujeron una ídea hermosa concerniente a la humanidad en un terreno aún estéril. Es evidente el resultado que nos espera si no hacemos algo para mejorar a la gente. Los desordenes de Chicago demuestran el fruto de tales actos, si no divulgamos ni comprendemos la filosofía teosófica. Si no impartimos estas antiguas doctrinas a la raza, tendremos una revolución, y en lugar de adelantar en manera firme, alcanzaremos una mejor situación por medio del desorden, de los problemas y del dolor. Seguramente ascenderemos, pues, aún mediante las revoluciones y la sangre adelantamos, ¿pero no sería mejor progresar sin todo eso? Esto es lo que la filosofía teosófica quiere comunicarnos y la razón por la cual los mahatmas, citados previamente, dirigiendo a H.P. Blavatsky y a muchos otros discípulos anteriormente, aparecieron en un período durante el cual el materialismo atacaba a la religión y estaba casi por dominarla. Pero nuevamente, todo adelantó en su manera cíclica y bajo la guía del movimiento teosófico hubo una nueva animación de estas antiguas doctrinas, las cuales explican todo problema y en el esquema universal, colocan al ser humano en la posición de dios potencial.

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