Judge: Leyes que gobiernan a los Elementales (preguntas a un sabio)

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Judge: Leyes que gobiernan a los Elementales (preguntas a un sabio)

Mensaje  Admin el Dom 31 Ene - 3:37

LEYES QUE GOBIERNAN A LOS ELEMENTALES

Estudiante. Según la opinión de un materialista, todo lo que usted dijo tocante a los mantrams, son simples teorías sentimentales y, aunque puede ser verdad que ciertas palabras afectan a las personas, éstos depende sólo del hecho de que encarnan las ideas que gustan o disgustan al público. Sin embargo, según su opinión, unos simples sonidos no tienen ningún efecto, por lo tanto, excluye por completo que las palabras o los sonidos puedan afectar a los animales. Obviamente, no considera los elementales para nada, ya que opina que no pueden existir.

Sabio. Actualmente, tal posición es bastante natural. El pensamiento ha sufrido una profunda materialización y los que piensan seguir el ejemplo de los científicos, han interpretado así erróneamente la verdadera actitud de las principales mentes en los diferentes campos de investigación, que la mayoría de los occidentales temen admitir cosa alguna que trascienda el campo de acción de los cinco sentidos. El hombre al cual tú te refieres, pertenece a la numerosa clase de personas que adoptan de manera fija e inalterable, las leyes generales que de vez en cuando los conocidos sabios elaboran, olvidándose que cambian constantemente, progresando de punto a punto.

Estudiante. ¿Piensa usted que el mundo científico, un día reconocerá mucho de lo que los ocultistas saben?

Sabio. Sí, ésto acontecerá. El genuino científico mantiene siempre una actitud que le consiente admitir las cosas probadas. A tus ojos, muy a menudo aparecerá obstinado y ciego, mientras en realidad, estás procediendo despacio hacia la verdad, quizá para ti es demasiado lento, pero ésto no es verdad desde el punto de vista del conocimiento universal. Es un científico superficial el que, basándose en resultados publicados del trabajo de individuos importantes, jura que son las palabras finales, mientras contempóraneamente, su autoridad puede haber elaborado notas y preparados nuevas teorías que tienden a ampliar y adelantar en gran escala lo que se acaba de decir. Debemos tener miedo sólo cuando el dogmatismo de un cura, apoyado por la ley, declara que un descubrimiento se opone a la palabra revelada de su Dios. Sin embargo, esos días han desaparecido, y no debemos esperar más situaciones similares a las de Galileo. Pero, este viejo espíritu aún subsiste entre las mentes materialistas a las cuales aludiste, con la sola diferencia que la "palabra revelada de Dios," hoy se ha convertido en las pláticas de nuestros guías científicos.

Estudiante. Eso he observado aún en los últimos 25 años del siglo. Hace casi 10 años, muchos personajes conocidos, desdeñaron a cualquier individuo que reconociera los hechos pertenecientes a la experiencia de cada mesmerizador, mientras hoy, bajo el término "hipnotismo," los admiten todos. Cuando las autoridades más importantes de nuestra época negaban cualquier cosa, los doctores franceses acumulaban los resultados de una larga serie de experimentaciones. Parece que el inventar un nuevo término, substituyendo así aquel más antiguo y abusado, proporcionó una excusa para dar crédito a todo lo que anteriormente se había negado. ¿Tiene algo qué decir tocante a estos investigadores materialistas? ¿No están gobernados por una poderosa, aunque no percibida, ley?

Sabio. Es cierto. Representan la vanguardia del actual progreso mental pero no espiritual, además fomentados por fuerzas que ignoran. Los Maestros a menudo los ayudan, ya que, como no descuidan nada, tratan de auxiliar de manera constante el adelanto de estos individuos, conforme a los lineamientos más adecuados para ellos, al igual que te asisten no sólo en tu vida espiritual, sino también en la mental. Por lo tanto, estos personajes continuarán admitiendo hechos, descubriendo nuevas leyes y creando nuevos términos para leyes antiguas a fin de explicarlos. No pueden menos que hacerlo.

Estudiante. Entonces ¿cuál debería ser nuestro deber como estudiantes de la verdad? ¿Deberíamos comportarnos como reformadores científicos o qué?

Sabio. No deberías asumir el papel de reformador de las escuelas y de sus maestros, porque tal esfuerzo no tendría un éxito positivo. La ciencia sabe cómo cuidarse y usted simplemente tiraría perlas en frente de sus ojos que ella pisotearía. Quédate satisfecho que de vez en cuando se descubrirá y admitirá todo lo que esté a su alcance mental. El esfuerzo de imponer que los científicos reconozcan lo que tú crees sea tan evidente, dependería sólo de tu vanidad y amor por la vanagloria. No es posible obligarlos, como yo no puedo obligarte, a admitir ciertas leyes incomprensibles. Al mismo tiempo, tú no me considerarías una persona sabia ni justa, si presentara a tu vista cosas cuya comprensión necesita un desarrollo que no has alcanzado aún y después te obligara a reconocer su verdad. O si tú, inducido por el respeto que sientes por mí, dijeras: "Estas cosas son verdaderas," mas, en realidad, no las comprendes, por lo tanto no adelantarías, pero en realidad te sujetarías a una fuerza superior.

Estudiante. ¿Pero usted no implica con ésto que deberíamos ignorar la ciencia, dedicándonos sólo a la ética?

Sabio. Para nada. Aprende todo lo que puedas. Familiarizate y analiza todas las declaraciones de las diferentes escuelas de la manera más independiente posible, pero al mismo tiempo, enseña, profesa y practica, una vida basada en la verdadera comprensión de la hermandad. Este es el verdadero sendero. La mayoría de las personas comunes no conocen la ciencia. Por lo tanto, se les debe enseñar de modo tal que los descubrimientos científicos desprovistos de la iluminación espiritual, no se conviertan en Magia Negra.

Estudiante. En nuestra última conversación, usted tocó un poco el tema que los elementales vigilan los tesoros enterrados. Me gustaría, si pudiese, que lo ampliara. No para saber como controlarlos o procurarse el tesoro; sino para tener una visióon más vasta del tema en general.

Sabio. Las leyes que gobiernan el ocultamiento de un teosoro enterrado, son idénticas a aquellas de los objetos perdidos. Cada persona tiene a su alrededor un fluido, un plano, una esfera, una energía, o como quieres llamarla, donde se encuentran siempre elementales que comparten su naturaleza. Esto implica que su tendencia los colorea y su carácter los imprime. Existen numerosas clases de ellos. Muchas personas poseen una gran cantidad de una especie o de todas, o un gran número de una clase y pocos de otra. Alguna cosa que llevas puesta, está relacionada con tus elementales. Por ejemplo, si traes ropa de lana o de lino y algunos objetos de madera, hueso, latón, oro, plata u otras substancias, cada uno de ellos tiene ciertas relaciones magnéticas particulares, y todos están más o menos empapados con tu magnetismo y fluido nervioso. Algunos de éstos, gracias a su substancia, no conservan el fluido por mucho tiempo, mientras otros sí. La corriente magnética relaciona a los elementales, cada clase según su substancia, con tales objetos. La mente y los deseos los afectan más de lo que te puedes imaginar y no es posible formular ésto en inglés. Tus deseos tienen un poderoso control, por decirlo así, sobre ciertas cosas, mientras se atenúan sobre otras. Cuando uno de estos objetos de pronto cae, los elementales lo siguen, ya que están atraídos por él y podríamos decir que van con el objeto por atracción más que por vista. En algunos casos, rodean la cosa completamente de manera que, aún cuando se encuentre en nuestra proximidad, la vista no puede percibirla. Pero, después de cierto lapso de tiempo, el magnetismo se agota y su poder de esconder el objeto se atenúa, haciéndolo aparecer nuevamente. Esto no acontece en todos los casos, pero es un suceso diario y para algunas personas es tan evidente que no pertenece al campo de la fábula. En realidad, pienso que uno de vuestros literatos ha escrito un ensayo en el cual, aunque trata el tema de manera cómica, expresa inconscientemente muchas verdades y si no me equivoco, el título era: "La Perversidad Innata de los Objetos Inanimados." En estos casos, acontece un tan bueno equilibrio de fuerzas que debes tener cuidado en tus generalizaciones. Por ejemplo, podrías justamente preguntar: ¿por qué, cuando un abrigo cae, raramente desaparece? Existen casos en que se ha ocultado aún un objeto tan grande, pero no son muy comunes. El abrigo está lleno de tu magnetismo y los elementales pueden captar en ésto tanto magnetismo como cuando lo llevas puesto. A lo mejor, para ellos, no ha acontecido ningún perturbamiento de las relaciones magnéticas o de otra especie. A menudo, en el caso de un objeto más pequeño visible, el equilibrio de las fuerzas debido a muchas causas relacionadas a tu condición del momento, impide su ocultamiento. A fin de decidir en algún caso particular, una persona debería ver en la esfera donde la operación de estas leyes se esconde y calcular todas las fuerzas, como si quisiese decir por qué aconteció en una manera y no en otra.

Estudiante. Tomemos el caso de un hombre que, poseyendo un tesoro, lo oculta en la tierra y se marcha. Después de un tiempo muere y nadie encuentra el tesoro. En esta ilustración no fueron los elementales a esconderlo. ¿Qué se podría decir cuando un avaro sepulta su oro y joyas?

Sabio. En todos los casos en los cuales un hombre sepulta oro, joyas, dinero o cosas preciosas, sus deseos se atan a lo que oculta. Muchos de sus elementales, junto a otros de clases que no le pertenecen, se ligan a ésto, reuniéndose para ocultarlo. En el caso de un capitán de un barco que contiene un tesoro, las influencias son muy poderosas porque en tal situación hay una unión de elementales pertenecientes a las personas relacionadas con el teosoro y el mismo capitán siente ansiedad acerca de lo que se le ha encargado. Al mismo tiempo, debes tener presente que el oro y la plata, o los metales, tienen fuertes relaciones particulares con los elementales. Ellos no trabajan para la ley humana, y la ley natural no asigna al hombre ninguna propiedad sobre los metales, ni le reconoce ningún particular y trascendente derecho de retener lo que ha desenterrado o adquirido. Por lo tanto, los elementales no tienen la ansiedad por entregarle el oro o la plata que él perdió. Si asumiésemos que se dedican a satisfacer los deseos humanos o a establecer nuestros derechos sobre la propiedad, podríamos al mismo tiempo reconocer la existencia de una Providencia caprichosa e irresponsable. Ellos proceden sólo según la ley de su ser y, como carecen del poder de pronunciar un juicio, no cometen errores y permanecen insensibles a nuestras consideraciones basadas sobre nuestros conferidos derechos o deseos no satisfechos. Por lo tanto, los espíritus que pertenecen a los metales, invariablemente actúan conforme a su naturaleza y una manera de efectuar ésto, consiste en hacer invisibles los metales a nuestra vista.

Estudiante. ¿Se puede aplicar todo ésto de alguna manera en el campo ético?

Sabio. Existe una cosa muy importante que no deberías descuidar. Cada vez que criticas ásperamente y sin compasión las limitaciones ajenas, ejercitas hacia tí una atracción de cierta cantidad de los elementales de la persona criticada, los cuales se te atan, tratando de encontrar en tí un estado, un lugar o una limitación similar, que dejaron en el otro individuo. Podríamos decir que abandonaron a él para servire a tí a un precio muy caro.

Además, existe lo que, en una plática anterior, consideré como el efecto de nuestros actos y pensamientos, no sólo sobre la parte de luz astral que pertenece a cada uno de nosotros y sus elementales, sino sobre todo el mundo astral. Si los seres humanos pudiesen ver las espantosas imágenes que están impresas ahí, influenciándonos constantemente con sus sugerencias a fin de repetir los mismos actos o pensamientos, un milenio sería al umbral. Desde este punto de vista, la luz astral es idéntica a una sensible placa negativa de un fotógrafo, y nosotros somos el sensitivo papel que está debajo sobre el cual se imprime la imagen. En cada acción podemos ver dos clases de imágenes, una es el mismo acto y la otra es la imagen de los pensamientos y sentimientos que animan a las personas involucradas en ésto. Por lo tanto, te darás cuenta de que puedes ser responsable de más horrorosas imágenes de lo que te suponías, ya que las acciones con una simple apariencia externa, ocultan a menudo los peores pensamientos o deseos.

Estudiante. Estas imágenes en la luz astral ¿tienen alguna relación con nuestras sucesivas reencarnaciones en la tierra?

Sabio. Están profundamente relacionadas con ellas, en cuanto nos influencian por amplios períodos de tiempo y en ésto puedes encontrar una indicación para las numerosas operaciones de ley kármica activa que estás buscando.

Estudiante. ¿No influencian de alguna manera a los animales y mediante ellos a nosotros y viceversa?

Sabio. Sí, influenciamos el reino animal por medio de la luz astral, que imprimimos con imágenes de crueldad, opresión, dominio y masacre. Todo el mundo cristiano admite que el ser humano puede matar indiscriminadamente a los animales, basandose sobre la teoría, elaborada en el pasado por el clero, que los animales no tienen un alma. Hasta los niños lo aprenden y desde muy pequeños empiezan a matar insectos, aves y animales, no por protección sino por perversidad. Al crecer, el hábito continua y vemos que en Inglaterra matar una gran cantidad de aves, superior a las necesidades alimentarias, es una peculiaridad nacional o debería decir, un vicio. Podríamos llamar a esto una pequeña ilustración. Si dichas personas pudiesen atrapar a los elementales tan fácilmente como capturan animales, los matarían por diversión si no los necesitaran. Además, si los elementales se rehusaran a obedecer, su castigo sería la muerte. El mundo elemental, aunque inconscientemente, percibe todo ésto, sin embargo, bajo las leyes de acción y reacción, recibimos de él exactamente lo que le entregamos.

Estudiante. Antes de cambiar de tema, me gustaría considerar nuevamente la cuestión de los metales y la relación del ser humano con los elementales enlazados con el mundo mineral. Existen personas que, aparentemente, pueden encontrar metales con mucha facilidad, o, según lo que ellos dicen, son afortunados en este campo. ¿Cómo es posible conciliar ésto con la natural tendencia de los elementales a ocultar? ¿Depende del hecho de que hay una guerra o una discordia entre las diferentes clases pertenecientes a alguna persona?

Sabio. Esta es una explicación parcial. Como ya dije, hay clases de elementales que se apegan más que otros a algunas personas. Un individuo afortunado con los metales, por ejemplo el oro o la plata, tiene a su alrededor más elementales relacionados o pertenecientes a los reinos de dichos metales, por lo tanto, entre ellos no hay mucha fricción. La preponderancia de los espíritus del metal, hace a la persona más homogénea con sus reinos. Por lo tanto, entre el oro o la plata perdidos o sepultados y dicha persona, existe una atracción natural superior a la de otros individuos.

Estudiante. ¿Qué es lo que determina ésto? ¿Depende de un deseo hacia el oro y la plata o es congénito?

Sabio. Esto es innato. Las combinaciones en cualquier individuo están tan liadas y dependen de tantas causas, que resulta imposible calcularlas. Se remontan a muchas generaciones pasadas y dependen de peculiaridades terrenas, climáticas, nacionales, familiares y raciales. Como puedes ver, éstas son muy diferentes y trascienden tu alcance, si consideramos los medios a tu disposición. El simple deseo de oro y plata no es suficiente.

Estudiante. Según mi juicio tampoco tendrá éxito el tratar de alcanzar estos elementales pensando profundamente en ellos.

Sabio. Es cierto, porque tus pensamientos no los alcanzan. Ellos no te oyen ni te ven, y, como las personas ignorantes los influencian sólo a través de la concentración accidental de fuerzas, estos accidentes son posibles sólo hasta el punto que tú posees la tendencia natural hacia el particular reino cuyos elementales has influenciado.

Estudiante. Acepte mi agradecimiento por su instrucción.

Sabio. ¡Qué pueda guiarle el sendero que conduce a la luz!

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