Sobre el Prana

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Sobre el Prana

Mensaje  Marcelo el Sáb 13 Feb - 15:39

Prana Solar

Fluido vital y magnético que irradia del sol, y se trasmite al cuerpo etérico del hombre por mediación de ciertas entidades dévicas de orden muy elevado y de matiz dorado. Pasa a través de los cuerpos de dichas entidades, que lo emiten en potentes irradiaciones, aplicadas directamente a ciertos plexos situados en la parte superior del cuerpo etérico, en la región de la cabeza y de los hombros, desde donde descienden a la analogía etérica del órgano físico, el bazo, y de allí se transmiten enérgicamente al mismo. Estas entidades pránicas, de matiz dorado, se encuentran en el aire sobre nosotros, y están especialmente activas en algunas partes del mundo, como California y en las regiones tropicales, donde el aire es puro y seco y los rayos del sol son considerados esencialmente benéficos. Las relaciones que existen entre el hombre y este grupo de devas son muy íntimas, pero aún muy peligrosas para el hombre. Los devas tienen mucho poder y, en su propia línea, están más evolucionados que el hombre. El ser humano que no sabe protegerse está a merced de éstos, y debido a ello y a la incomprensión de las leyes de resistencia magnética o de repulsión solar, está propenso a la insolación. Cuando el cuerpo etérico y sus procesos asimilativos sean comprendidos científicamente, el hombre se inmunizará de los peligros de la irradiación solar. Se protegerá por la aplicación de las leyes que rigen la repulsión y la atracción magnéticas y no meramente mediante el vestido y el techo. Por lo general es cuestión de polarización. Podría sugerirse que cuando los hombres comprendan la evolución dévica más correctamente, sepan cómo trabajar en ciertas líneas relacionadas con el Sol y se den cuenta de que tal evolución representa el polo femenino, así como el hombre representa el masculino (la cuarta Jerarquía creadora es masculina) comprenderán ( ) su interrelación y regirán esa relación de acuerdo a la ley.

Estos devas solares reciben los irradiantes rayos del sol, los cuales salen desde el centro y llegan hasta la periferia por uno de los tres canales de acercamiento, los pasan por su organismo y los enfocan ahí. Actúan casi como un vidrio de aumento que concentra los rayos solares. Luego son reflejados o transmitidos al cuerpo etérico humano, que los capta y asimila. Cuando el cuerpo etérico es sano y funciona correctamente, absorbe bastante prana para mantener la forma organizada, este es el objetivo de la función del cuerpo etérico, cosa que nunca se hará resaltar suficientemente. El prana sobrante se emite como irradiación animal o magnetismo físico; ambos términos expresan la misma idea. Por lo tanto, el hombre repite, en escala menor, la tarea de los grandes devas solares y a su vez agrega su cuota de emanaciones, repolarizada o remagnetizada, a la suma total del aura planetaria.


Prana Planetario

Fluido vital que emana de cualquier planeta y constituye su coloración o cualidad fundamental, debido a que se repite dentro del planeta el mismo proceso que tiene lugar respecto al hombre y al prana solar. El planeta (ya sea la tierra o cualquier otro) absorbe el prana solar, lo asimila en la cantidad requerida e irradia el que no necesita para su bienestar, en forma de irradiación planetaria. El prana planetario es, por lo tanto, prana solar que ha pasado a través del planeta, ha circulado por el cuerpo etérico planetario, ha sido transmitido al cuerpo físico denso del planeta y emitido por éste como irradiación, con la misma característica esencial que la del prana solar, además de la cualidad individual y distintiva del planeta implicado. La repetición del proceso tiene lugar en el cuerpo humano. Las irradiaciones físicas de los hombres difieren de acuerdo a la calidad de sus cuerpos físicos. Lo mismo ocurre con un planeta.

El prana que emana del planeta (como en el caso del prana solar) es recibido y transmitido por medio de un grupo determinado de devas denominados “devas de las sombras”, devas etéricos de matiz ligeramente violado. Los cuerpos de estos devas están compuestos de materia de alguno de los cuatro éteres, y enfocan y concentran las emanaciones del planeta y de todas las formas que existen en el mismo. Debido a la esencial similitud de su sustancia corpórea con la sustancia etérica humana se hallan muy íntimamente vinculados con los seres humanos, transmitiéndole el magnetismo de la ‘Madre Tierra”. Como vemos, dos grupos de devas trabajan en conexión con el hombre:

a. Los devas solares le trasmiten el fluido vital que circula por el cuerpo etérico. (el sol espiritual es azul)

b. Los devas planetarios de color violeta, vinculados al cuerpo etérico del hombre, le transmiten el prana de la tierra o del planeta en el cual actúe el hombre durante una encarnación física.

Aquí podrían formularse varios interrogantes y, aunque no expliquemos plenamente el misterio, hacerse algunas sugerencias. ¿Cuál es la causa de la aparente falta de vida en la Luna? ¿Existe allí vida dévica? El prana solar ¿produce algún efecto allí? ¿ En qué difiere la Luna, aparentemente muerta, de un planeta vivo tal como la Tierra?

Aquí nos enfrentamos con un misterio, cuya solución -para quienes investigan- quedará revelada en el hecho de que no existen seres humanos ni ciertos grupos de devas en la Luna. El hombre no ha dejado de existir en la Luna porque esté muerta y, por consiguiente, no pueda sustentarlo, sino que la Luna está muerta porque el hombre y los devas se han retirado de su superficie y de su esfera de influencia.( ) El hombre y los devas actúan en cada planeta como intermediarios o agentes transmisores. Donde ellos no habitan resulta imposible realizar ciertas actividades, sobreviniendo la desintegración. La razón de ese retiro se halla en la Ley cósmica de Causa y Efecto o karma cósmico, y en la historia conjunta, aunque individual, de uno de los Hombres celestiales cuyo cuerpo fue, en un momento determinado, la Luna o cualquier otro planeta.


Prana de las Formas.

Ante todo se ha de advertir que las formas son de dos clases, cada una de las cuales ocupa un lugar diferente en el esquema:

Formas resultantes del trabajo realizado por el tercero y el segundo Logos y las vidas conjuntas de Estos. Dichas formas constituyen las unidades de los reinos vegetal, animal y mineral.

Formas resultantes de la acción unida de los tres Logos, comprendiendo estrictamente la formas dévicas y humanas.

Existe también una forma más simple incorporada a la sustancia con la cual están hechas todas las formas, siendo estrictamente de materia atómica y molecular, animada por la vida o energía del tercer Logos.

Con respecto al primer grupo de formas se ha de observar que las emanaciones pránicas, emitidas por las unidades de los reinos animal y vegetal (después que han absorbido el prana solar y planetario), son lógicamente la combinación de ambos, siendo transmitidas por medio de irradiaciones superficiales, como el prana solar y el planetario, a ciertos grupos de devas menores de orden no muy elevado, que tienen una curiosa e intrincada relación con el alma grupal del animal o del vegetal que las irradia. De ello no podemos ocuparnos aquí. Estos devas tienen también un matiz violado, pero tan pálido que es casi gris; están en estado de transición y se mezclan en forma confusa con grupos de entidades que se encuentran en el arco involutivo.

Respecto al segundo grupo, la forma humana transmite las irradiaciones emanantes a un grupo de devas de grado mucho más elevado. Estos devas tienen un matiz más pronunciado, los cuales después de asimilar debidamente la irradiación humana, la trasmiten principalmente al reino animal, demostrándose así la íntima relación existente entre estos dos reinos. Si la explicación que antecede sobre la complicada interacción entre el Sol y los planetas, entre éstos y las formas que evolucionan en ellos y entre dicha, formas y aquellas inferiores, sirve para demostrar aunque sólo sea la exquisita interdependencia de todo lo existente, mucho se habrá logrado.

Marcelo
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Re: Sobre el Prana

Mensaje  Admin el Sáb 13 Feb - 16:09

En relación al prana, los centros o chackras del cuerpo etérico que la asimilan son:

1. entre los omóplatos (esto es en la espalda, y cuando se entra en contacto con el maestro espiritual este centro suele vibrar)
2. arriba del diafragma
3. en el bazo

El cuerpo etérico es el reseptor del Prana y puede clasificarse como negativo o receptivo respecto a los rayos del sol, y como positivo o expulsor respecto al cuerpo físico denso. Su segunda función, la asimilativa, está estrictamente equilibrada y es interna.

El cuerpo etérico absorbe las emanaciones pránicas del sol por medio de ciertos centros situados principalmente en la parte superior del cuerpo, desde los cuales descienden al centro denominado bazo etérico, su contraparte en materia etérica.

El centro principal receptor de prana, en la actualidad, está situado entre los dos omóplatos. Hay otro centro situado un poco más arriba del plexo solar que ha quedado, debido a los abusos de la llamada civilización, parcialmente aletargado.

Se debe valor la necesidad de exponer dichos centros a los rayos del sol, lo cual aumentará la vitalidad física y la adaptabilidad. Los centros situados forman, si pudiéramos verlo, un triángulo etérico radiante donde se origina el impulso para la ulterior circulación pránica que recorrerá todo el sistema.
El cuerpo etérico está realmente formado por una red de finos canales, que forman un sutil cordón trenzado -el cual es parte del eslabón magnético que une los cuerpos físico y astral, cortándose al retirarse el cuerpo etérico del cuerpo físico denso en el momento de la muerte.

Es interesante que arriba del plexo solar tenemos otro centro de energía etérico.

También existe otro centro arriba del centro cardiaco (ese comentario va por mi cuenta y no de los libros del tibetano)

Además se encuentra un centro de energía situado arriba del 3er ojo
ver esta foto que encontré:



y este comentario interesante:

Es muy difícil recomendar alimentos apropiados para los chakras superiores, ya que éstos no intervienen en los procesos corporales, sino que se vinculan con los estados mentales. Aún más, si uno lo piensa bien, la conciencia no depende de ningún régimen alimenticio en particular. El ayuno, si no es demasiado prolongado, puede resultar favorable a todos los chakras, especialmente al sexto y al séptimo.

en esta pagina: http://www.fundacion-indra-devi.org/massobreyoga/chakras/ajna.htm dice que el ayuno es el alimento de los centros superiores, lo que me resulta interesante y un tanto correcto pues las experiencias espirituales que relatan quienes practican el ayuno están relacionadas con una mayor intuición y sobre las visiones desde el centro ajna.

En cuanto al Tibetano recomienda la alimentación principalmente de frutos "expuestos al sol" poniendo en ultimo lugar de la escala vegetariana a las verduras que no están expuestas al sol como las papas. Además enseña que las plantas de mayor vibración son las que irradian aromas.

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