ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Mensaje  Admin el Jue 9 Sep - 1:03

ESCORPIO, EL ESCORPIÓN


Consideraremos ahora un signo de primordial importancia para la vida del hombre en evolución. Algunos signos están estrechamente relacionados -por el flujo y reflujo de energías- a ciertas constelaciones mayores, las cuales se encuentran, en algunos casos, peculiarmente conectadas con los signos del zodíaco. Cuatro signos zodiacales se relacionan misteriosamente con lo que podríamos denominar “la expresión de la personalidad” (si puedo emplear este término inadecuado, a falta de otro mejor) del Logos solar mismo, o el Cuaternario Divino, la cuádruple manifestación de la Deidad.

Estos cuatro signos son Aries-Leo-Escorpio--Acuario, e implican la expresión de la energía de un signo cardinal y tres signos que forman parte de la Cruz Fija de los cielos. Podríamos expresar esta verdad de otra manera: Dios, el Padre, la Voluntad de manifestarse, inicia el proceso creador desarrollado por la actividad de Dios, el Hijo, el Cristo cósmico, crucificado en la Cruz Fija de los cielos. La actividad de Dios, el Espíritu Santo, implícita en la Cruz Mutable, está estrechamente vinculada al sistema solar anterior; la energía de ese aspecto divino se ocupa totalmente de manipular las fuerzas heredadas de ese sistema, innatas en la naturaleza de la sustancia misma; este aspecto divino es, para la total manifestación divina general, lo que la naturaleza inferior (vida de la forma o personalidad, en los tres mundos de la evolución humana) es para el alma, en lo que concierne al ser humano individual. Respecto a estas tres Personas de la Trinidad divina podemos decir que:

1. Aries es el punto focal para la expresión del primer aspecto de la divinidad, el aspecto voluntad.

2. Leo es el punto focal para la expresión del segundo aspecto, el de Amor-Sabiduría o conciencia, principalmente en lo que concierne a la humanidad.

3. Virgo es el punto focal para la expresión del tercer aspecto, el de inteligencia activa. Este signo simboliza la función más elevada de la materia.

Los cuatro signos, Aries-Leo-Escorpio-Acuario, están relacionados a las siguientes estrellas, que no están incluidas en los doce signos del zodíaco, pues constituyen otro campo de relaciones:

1. Aries con una de las dos estrellas que se encuentran en la constelación de la Osa Mayor, denominadas los dos Punteros.

2. Leo con Polaris, la Estrella Polar, que se encuentra en la Osa Menor.

3. Escorpio con Sirio, la estrella del Perro.

4. Acuario con Alcyone, una de las siete Pléyades.

Muy poco puedo decirles referente a las energías que fluyen hacia los cuatro signos zodiacales desde esos distantes aunque poderosos puntos de energía saliente, que forman parte de la expresión de la vida de una Identidad inconmensurablemente superior y más evolucionada que nuestro Logos solar. Algunas indicaciones podrán, sin embargo, serles útiles a los astrólogos verdaderamente esotéricos que estudien estas páginas, particularmente en lo que se refiere a Escorpio que, en esta particular etapa de la evolución humana, rige el Sendero del Discipulado. También observarán aquí que Leo, Escorpio y Acuario, forman un peculiar triángulo de fuerza; pero de esto me ocuparé más adelante en el capítulo tercero, titulado “La Ciencia de los Triángulos”.

Aries, como es de esperar, está estrechamente vinculado a la Osa Mayor, pero especialmente a una de las estrellas llamadas los Punteros, que señalan la Estrella Polar, que actualmente es la principal “estrella. de orientación”. Orientación, voluntad, propósito y plan, están conectados con el Logos solar y con sus empresas evolutivas, vinculadas a las innumerables vidas, manifestadas en el vehículo de expresión denominado sistema solar. Todas responden a las influencias de primer rayo, que es para cualquier intención y propósito la energía de la personificada voluntad divina, descrita esotéricamente como “el inevitable propósito dirigido”. En nuestro sistema solar, Vulcano y Plutón son expresiones o custodios, de esta energía de primer rayo y, como ya he dicho, son planetas esotéricos. El primer indicio de la verdadera voluntad espiritual sólo comienza a manifestarse en el Sendero del Discipulado -de allí el tardío descubrimiento de estos dos planetas (tardío en lo que respecta al tiempo y desde el ángulo del conocimiento humano), pues únicamente en este período de la raza Aria la humanidad comienza, en gran medida, a manifestar (y nada mas que a manifestar) una reacción o respuesta a la voluntad espiritual de la deidad, que llega a nuestro planeta y a nosotros vía Aries, Vulcano y Plutón. Por lo tanto, tenemos la siguiente línea directa de la energía de la voluntad:

1. El Puntero más alejado de la Estrella Polar está en la constelación de la Osa Mayor. Esotéricamente hablando, es un' gran depósito o punto focal de energía divina que lleva a cabo el propósito de Dios. El Puntero más cercano a la Estrella Polar expresa ea aspecto inferior de la voluntad, la cual -refiriéndose a la humanidad- llamamos voluntad propia.

2. Aries, donde aparece la voluntad de crear o de manifestarse, y se inicia el gran experimento divino.

3. Vulcano y Plutón, relacionados a los dos Punteros, sólo ahora están empezando, en forma clara y definida, a afectar la respuesta humana. Hasta la fecha su efecto ha sido de naturaleza planetaria, y no ha tenido ningún efecto en el cuarto ni en el segundo reino de la naturaleza.

4. Shamballa, custodio del plan para nuestro planeta.

Leo es el signo donde la conciencia de la individualidad es desarrollada, utilizada y finalmente consagrada al propósito divino. Está relacionado a Polaris, la Estrella Polar (que se encuentra en la Osa Menor), y también es peculiarmente susceptible a la influencia del Puntero que se halla en la Osa Mayor y el más cercano a la Estrella Polar. Esotéricamente hablando, la Estrella Polar es considerada la “'estrella de la reorientación”, por la cual se desarrolla el arte de “volver a encarar y recobrar lo que se ha perdido”. Esto, oportunamente, llevará al hombre a su fuente de origen. Por lo tanto, se podría inferir correctamente que este Puntero y la energía que emana de él, gula a la humanidad en el sendero involutivo e influye constantemente al hombre que se halla todavía en la Cruz Mutable. Entonces, la energía del Puntero que está más alejado de la Estrella Polar comienza a hacer sentir su presencia, y el discípulo en el sendero registra una sensación de correcta orientación o guía que (si se la sigue) acerca al hombre a la Jerarquía. Aquí podemos ver la necesidad divina de lograr el alineamiento, representado en el simbolismo del cielo, y cuando ha sido alcanzado, se produce una afluencia directa de energía divina, y el hombre se vincula en forma nueva y creadora con las fuentes de abastecimiento divino. Los astrólogos harían bien (en conexión con los horóscopos de los discípulos y particularmente de los iniciados) tener en cuenta los dos Punteros y la Estrella Polar. Ambos están misteriosamente conectados con los tres aspectos del hombre encarnado -espíritu, alma y cuerpo. No se me permite impartir más que esto, sin embargo puedo hacerles algunas sugerencias. Estas tres estrellas personifican los tres aspectos de la voluntad divina. Son los tres a8pectos de la total expresión de la divinidad en manifestación, y subyacen en la Ciencia de los Triángulos. Esto lo elaboraré más adelante.

Aparece también otro triángulo de energía, Aries, Leo y Polaris, que están doblemente vinculados por medio de los Punteros.

Escorpio está bajo la influencia o la energía que afluye de Sirio. Es la gran estrella de la iniciación, porque nuestra Jerarquía (expresión del segundo aspecto de la divinidad) está bajo la supervisión o control espiritual magnético de la Jerarquía de Sirio. Éstas son las principales influencias controladoras mediante las cuales el Cristo cósmico actúa sobre el principio crístico en el sistema solar, en el planeta, en el hombre y en las formas inferiores de expresión de la vida. Esotéricamente se la denomina la “brillante estrella de la sensibilidad”. Tenemos, por lo tanto:
Polaris -la Estrella de Dirección- rigiendo a Shamballa.

Más adelante, otra Estrella Polar sustituirá a Polaris debido a la interacción de fuerzas y al cambio y movimiento generales en el universo. El nombre y la cualidad de esta estrella únicamente será revelado en la iniciación:
Sirio-la Estrella de la Sensibilidad-rigiendo a la Jerarquía.
Alcyone-la Estrella del individuo-rigiendo a la humanidad.

Por lo que antecede, podrán ver cómo se va desarrollando gradualmente el Plan que ha sido trazado para este Tratado. Fue necesario que les indicara la naturaleza y el propósito de los tres centros divinos -Shamballa, Jerarquía y Humanidad- antes de que pudiera presentarles en forma clara esta parte de la enseñanza, o indicarles la naturaleza de las energías que afluyen a nuestro sistema planetario desde distantes constelaciones y signos zodiacales.

Escorpio es la gran constelación cuya influencia determina el punto de cambio en la vida de la humanidad y en la del ser humano individual. Por primera vez en la historia del género humano y de los discípulos, la energía de Sirio, afluyendo a los siete grupos que forman nuestra Jerarquía planetaria, evoca respuesta. Les recordaré un hecho básico en el proceso evolutivo que, con el tiempo, la astrología comprobará científicamente más allá de toda controversia. Este hecho radica en que las energías y fuerzas afluyen incesante, potente y cíclicamente sobre nuestro sistema y vidas planetarias. No obstante, sólo se consideran hoy como existentes cuando se evoca una respuesta definida. Provienen de innumerables fuentes extrañas a nuestro sistema y esquemas planetarios; pero hasta que el hombre no responda a ellas y las registre, los científicos ni los astrólogos las reconocerán, y por ahora es como si no existieran. Esto deben tenerlo en cuenta a medida que les imparto la enseñanza, porque puedo indicarles ciertas fuentes de energía viva, todavía desconocidas para ustedes, que actúan sobre nuestro sistema y su contenido. La dificultad no se deberá a una inexactitud mía, sino a la falta de sensibilidad del mecanismo de respuesta que actualmente utiliza el género humano y los discípulos.

En consecuencia tienen, en conexión con el Sendero del Discipulado, las siguientes líneas de “energía influyente”:

1. Sirio-actuando en forma séptuple a través de los siete rayos y sus siete grupos, pues constituyen la Jerarquía activa.

2. La Cruz Fija-la fusión de las cuatro energías principales que afluyen a nuestro sistema solar, a nuestro planeta y a través de la humanidad.

3. Escorpio-un aspecto de la Cruz Fija, ejerce un poder peculiar y especializado sobre el Sendero del Discipulado y prepara, mediante pruebas y experiencias,

a. el proceso de reorientación, por el cual el hombre asciende a la Cruz Fija y abandona la Cruz Mutable;

b. al discípulo para la primera, segunda y tercera iniciaciones. Después de la tercera iniciación ya no se siente el poder de su peculiar prueba.

4. La Jerarquía-Agente de distribución para los diversos reinos de la naturaleza.

5. Marte y Saturno-Estos dos planetas son extraordinariamente potentes en lo que respecta a la iniciación en la vida de la Jerarquía; Marte es potente en lo que respecta a Escorpio, y Saturno a Capricornio. Esto involucra intensificada actividad de los rayos sexto y tercero y sus energías que, cuando son correctamente empleadas, traen la liberación del control de la forma y la independización del individuo consciente.

Repito, los astrólogos harían bien en trabajar con esta línea de fuerzas fusionadas, estudiando sus implicaciones y efectos en la vida del discípulo.

Acuario, relaciona a la humanidad con las Pléyades y, en consecuencia, con Tauro, en forma poco común. La clave para esta relación se encuentra en la palabra deseo, llevando, por medio de procesos transmutadores, la experiencia de la vida a la aspiración, abandonando finalmente el deseo en Escorpio. Acuario, Alcyone y la Humanidad, constituyen un triángulo de fuerza muy interesante. Alcyone es una de las siete Pléyades, y se la denomina “la estrella del individuo” y a veces “la estrella de la inteligencia”. Estuvo potentemente activa durante los sistemas solares anteriores, donde la tercera persona de la Trinidad fue singularmente omnipotente y muy activa, así como en la actualidad el Cristo cósmico, la segunda persona de la Trinidad, está peculiarmente activa en este sistema solar. Las energías provenientes de Alcyone impregnaron la sustancia del universo con las cualidades de la mente. Como consecuencia de esta antigua actividad, la misma fuerza. estuvo presente cuando se produjo la individualización en nuestro sistema solar, porque en él y principalmente en nuestro planeta Tierra, es donde se han hecho sentir los resultados de la primera actividad. Dos de nuestros planetas, la Tierra (no sagrado) y Urano (sagrado), son directamente el producto de esta actividad de tercer rayo. Es muy importante recordarlo. También les pediré que vinculen esta idea con la enseñanza de que, a través del centro divino de actividad inteligente llamado humanidad, el cuarto reino de la naturaleza actuará, oportunamente, como principio mediador para los tres reinos inferiores. La humanidad es el Mensajero divino para el mundo de la forma; Mercurio, esencialmente, lleva luz y vida a otras manifestaciones divinas; los divinos Salvadores del mundo son los símbolos eternos.

Este venidero proceso de servicio planetario, a través del tercer centro divino, sólo es verdaderamente eficaz cuando rige Acuario y cuando nuestro Sol está pasando a través de ese signo del zodíaco. De allí la gran importancia que tienen los próximos 2.000 años. Por lo tanto, únicamente cuando un hombre es un servidor mundial y está llegando a tener conciencia del grupo, puede empezar a tener lugar este deseado objetivo de manifestarse. Hoy comienza a suceder por primera vez en la historia planetaria. Es uno de los primeros frutos de la iniciación, y sólo. en la próxima raza raíz después de nuestra actual raza Aria, comenzaremos realmente a comprender el significado de los procesos y la verdadera naturaleza de las energías que se liberarán en el planeta por intermedio de la humanidad. Por esta razón Júpiter y Urano (expresiones del segundo y séptimo rayos) son los regentes exotérico y esotérico de Acuario.

Por lo tanto, tenemos que estudiar las siguientes líneas de fuerza:

1. Alcyone-en las Pléyades, las madres de los siete aspectos de la vida de la forma y las “esposas de los siete Rishis de la Osa Mayor”. Ellas están conectadas con el aspecto Madre que nutre al Cristo Niño.

2. Acuario-el Servidor del mundo, el transmisor de energía que evoca respuesta magnética.

3. Júpiter y Urano-planetas de benéfica culminación. El segundo rayo de amor y el séptimo, que fusiona espíritu y materia para “la gloria final” del Logos solar, se hallan en plena colaboración.

4. La Humanidad-punto focal de todas estas energías y la divina distribuidora para el hombre individual y, más adelante, para los tres reinos inferiores de la naturaleza.

Como verán, de una amplia generalización sobre las constelaciones externas (externas respecto al zodiaco y al sistema solar), voy siendo más específico, demostrando cómo ciertas estrellas en estas constelaciones están relacionadas definidamente a nuestro planeta por líneas directas de energía. Comúnmente estas líneas de fuerza nos llegan a través de uno de los signos zodiacales y -en raros casos- van directamente a un planeta, siendo este último caso extremadamente raro. También he relacionado a nuestro sistema solar, otra constelación denominada Osa Menor, reflejo o corolario de las energías principales de su gran Prototipo, Ursa Maior, la Osa Mayor. Estos datos contienen un gran misterio vinculado a la interrelación de la Ursa Maior, la Ursa Minor y las Pléyades, las cuales constituyen una de las más grandes e importantes triplicidades que existen en los cielos, hasta donde hemos podido, astronómicamente, comprobar la naturaleza de nuestro universo inmediato. Esta información carece de importancia para ustedes y únicamente tiene significación para los iniciados de cuarto grado. No obstante, sirve para evidenciar más la integridad esencial y la dependencia entrelazada del Universo.

A fin de comprender mejor la naturaleza del discipulado y los procesos de estabilización y correcta dirección, debe preceder a la experiencia de la iniciación en Capricornio un cuidadoso estudio de las implicaciones espirituales del signo de Escorpio y de su función como proveedor de “puntos de crisis” y “momentos de reorientación”, que será de gran valor para el estudiante dedicado. Aunque trato de sentar las bases para una nueva astrología y proporcionar cierta medida de información técnica desde el punto de vista de la Jerarquía, mi motivo fundamental es siempre el mismo: indicar el camino del proceso viviente y estimular esa curiosidad divina, ese sentido de exteriorizada aventura espiritual y la vehemente aspiración, latente en todos los discípulos, de progresar que, cuando sea debidamente estimulada, les permitirá continuar en forma más severa y sensata en el Sendero de Retorno. De otra manera no tendría valor práctico ni sería de importancia lo que trato de impartirles. Sé que seré comprendido, y que la nueva astrología vendrá a la existencia de acuerdo a la capacidad esotérica de quienes lean y reflexionen sobre mis palabras. Intensamente ansío que en estos días en que la influencia de Escorpio y del planeta Marte se siente tan fuertemente en los asuntos del mundo, pueda cultivarse la verdadera percepción interna, desarrollarse el optimismo y la comprensión, y la. naturaleza de las pruebas a que está sometido el discípulo mundial, la humanidad, sean estimadas en su verdadero valor para que la luz afluya en el camino del hombre. Únicamente por medio de la comprensión llegará la solución y se rectificarán los errores.

Las pruebas de Escorpio son tres y conciernen íntimamente a la preparación de la triple personalidad para:

1. reorientarse hacia la vida del alma y, posteriormente,
2. evidenciar su preparación para la iniciación, y
3. demostrar sensibilidad al Plan, convirtiéndose en un discípulo centralizado en Sagitario.

Las tres principales pruebas se dividen también en tres etapas, y en el Sendero del Discipulado el hombre puede pasar nueve veces en ese signo de prueba y experiencia. El hecho de que estas tres pruebas existan en tres etapas puede sugerir algo a los astrólogos esotéricos, sobre el propósito de los tres decanatos en que está dividido cada signo -punto que tengo la esperanza de dilucidar cuando estudiemos la Ciencia de los Triángulos. Cada prueba (y por lo tanto cada decanato) concierne a los tres aspectos de lo que en este Tratado sobre los Siete Rayos hemos llamado vida, cualidad y apariencia. Así, las tres grandes pruebas en Escorpio son en realidad nueve, de allí las nueve cabezas de la Hidra o Serpiente, vinculadas siempre a Escorpio y también a la naturaleza de la estupenda victoria lograda en este signo por Hércules, el Dios-Sol.

Es interesante observar que cada uno de los grandes Hijos de Dios, cuyos nombres están preeminentemente en el pensamiento de los hombres -Hércules, el Buddha y el Cristo- están asociados en los archivos de la Gran Logia Blanca con tres signos especiales del zodíaco (que constituyen en forma peculiar el “decanato zodiacal”), en cada uno de los cuales pasaron de la prueba a la victoria:

1. En Escorpio-Hércules se convirtió en el discípulo triunfante.

2. En Tauro-el Buddha logró la victoria sobre el deseo y llega a la iluminación.

3. En Piscis-el Cristo venció a la muerte y se convirtió en el Salvador del mundo.

Estas tres constelaciones forman un triángulo de iniciación de profunda importancia, porque proporciona las condiciones y energías que pondrán a prueba y perfeccionarán los tres aspectos de la personalidad, a fin de que se conviertan en verdaderos reflejos de los tres aspectos divinos; conciernen principalmente al alma y al cuerpo y se expresan, por lo tanto, a través de la Cruz Mutable y la Cruz Fija, pero no de la Cruz Cardinal. A lo antedicho podríamos agregar lo siguiente:

1. Escorpio lleva la prueba directamente a la vida del plano físico, y cuando se la enfrenta y maneja allí, la vida del hombre es ascendida a los cielos, y el problema implicado en la prueba se resuelve por el empleo de la mente razonadora.

2. Tauro rige el deseo y lleva la prueba al plano emocional o astral, y hace ascender la sensibilidad-deseo del aspecto forma de la vida al mundo de la percepción sensoria, denominada plano intuicional.

3. Piscis lleva la prueba a la región de los procesos mentales, el reflejo del aspecto voluntad de la divinidad; el problema del iniciado en este signo está expresado por el Cristo, en la frase: “Padre, hágase tu voluntad y no la mía”. Las pruebas hacen ascender la voluntad propia de la personalidad a la región de la voluntad divina, trayendo como resultado la inspiración y el surgimiento de un Salvador del Mundo.

Mediten sobre esto y aprendan las lecciones de los apetitos, del deseo y de la propia voluntad, porque son numerosas y útiles.

Las tres pruebas de Escorpio también conciernen a los tres aspectos del ser humano, cuando se fusionan y mezclan en el plano físico. Primero, la prueba de la apetencia que constituye las predilecciones y tendencias naturales inherentes a la naturaleza animal, las cuales son principalmente tres: el sexo, la comodidad física y el dinero, como energía concretizada. Segundo, las pruebas conectadas con el deseo y el plano astral. Son de naturaleza más sutil, produciendo efectos automáticos en el plano físico; no son inherentes a la naturaleza animal sino impuestas por la naturaleza de deseos, que también son tres: temor, odio y ambición, o deseo de poder. Tercero, las pruebas de la censuradora mente inferior, que son: orgullo, separatividad y crueldad. Recuerden que el peor tipo de crueldad no es de naturaleza física, sino más bien de carácter mental. Por lo tanto, dentro de las categorías de lo que debe ser probado y comprobado que no existe, tenemos las siguientes categorías, que volveré a enumerar debido a su importancia fundamental:

1. Sexo-la relación entre los pares de opuestos. Éstos pueden ser utilizados en forma egoísta o fusionados divinamente.
2. Bienestar físico-condiciones de vida que han sido apropiadas egoístamente.
3. Dinero-egoístamente acaparado (si puedo utilizar esta frase).

1. Temor-que condiciona hoy la actividad.
2. Odio-factor que condiciona las relaciones.
3. Ambición-que condiciona los objetivos.

1. Orgullo-satisfacción intelectual, convirtiendo a la mente en una barrera que impide que el alma controle.
2. Separatividad-actitud aislada, convirtiendo a la mente en una barrera que impide las correctas relaciones grupales.
3. Crueldad-sentirse satisfecho con los métodos de la personalidad, convirtiendo a la mente en un instrumento del sentido de poder.

Cuando estos defectos son reconocidos y superados, el resultado es doble: el establecimiento de las correctas relaciones con el alma y con el medio ambiente. Ambos resultados son el objetivo de todas las pruebas en Escorpio.

Las notas clave de este signo son: prueba, experiencia y triunfo. También pueden ser denominadas lucha, fortaleza y actitudes sagitarianas. Otro ángulo de la experiencia en Escorpio puede ser descrito con dos palabras: recapitulación y reorientación. Dos factores muy ocultistas surgen del pasado en Escorpio y empiezan a embargar la atención del discípulo. Uno es la memoria y el otro -como consecuencia de la memoria- el Morador en el Umbral. Memoria, en el sentido dado aquí no es simplemente una facultad de la mente, como se supone con frecuencia, sino que es esencialmente una fuerza creadora. Básicamente es un aspecto del pensamiento y -conjuntamente con la imaginación- un agente creador, porque, como bien saben, los pensamientos son cosas. Desde lo más recóndito de la memoria de un pasado profundamente arraigado, que se recuerda definidamente, y desde la subconsciencia racial e individual (fundada en reservas de pensamientos y deseos establecidos, heredados e inherentes) surge, de las vidas y experiencias individuales pasadas, la suma total de todas las tendencias instintivas, de todos los espejismos heredados y de todas las fases de las erróneas actitudes mentales; a éstos (que constituyen un todo fusionado) denominamos el Morador en el Umbral, que es la suma total de las características de la personalidad, que no fueron superadas ni sojuzgadas y finalmente deben ser vencidas antes de poder recibir la iniciación. En cada vida se realiza algún progreso, se perfeccionan algunos defectos de la personalidad y se logra algún progreso real. Lo que queda por conquistar y las antiguas deudas por saldar, son numerosas y excesivamente potentes y -cuando se ha establecido adecuadamente el contacto con el alma- llega una vida en que la personalidad altamente desarrollada y poderosa, llega a ser en sí misma el Morador en el Umbral. El Ángel de la Presencia y el Morador se enfrentan, entonces algo debe hacerse. Eventualmente la luz del yo personal disminuye y decae ante la llamarada de gloria que emana del Ángel, y la gloria mayor oscurece a la menor. Sin embargo, esto sólo es posible cuando la personalidad entra ansiosamente en relación con el Ángel, se reconoce como el Morador y, como discípulo, empieza la batalla entre los pares de opuestos, iniciándose las pruebas en Escorpio. Estas pruebas y experiencias son siempre autoiniciadas; el discípulo se coloca en un medio ambiente positivo o condicionante, donde las pruebas y la disciplina son ineludibles e inevitables. Cuando la mente ha alcanzado un nivel de desarrollo relativamente elevado, se evoca el aspecto memoria en forma nueva y consciente, entonces toda predisposición latente, instinto racial y emocional, situación no superada, y todo defecto controlador, surgen a la superficie de la conciencia, entablándose en consecuencia la lucha. Sin embargo, la nota clave de Escorpio es Triunfo. Ésta es su mayor expresión en el plano físico. Como resultado de la lucha y la victoria, el hombre divino -que no se expresa aún perfectamente, si puedo explicar así la situación- se arraiga en el plano físico con tal precisión y claridad, que es imposible eludir y evadir las conclusiones a que llegan su familia, sus amigos y el grupo, de que él es un discípulo; desde ese ángulo se lo vigila meticulosamente; aprende el significado de la palabra ejemplo; debe enfrentar el antagonismo de quienes lo observan, iniciando así las primeras etapas conscientes que lo llevarán hacia la percepción y la respuesta grupales, además del servicio grupal. Tal es el resultado y la recompensa de la experiencia en Escorpio.

En este signo el hijo pródigo vuelve en sí y habiéndose alimentado de las migajas de la vida y agotado los recursos del deseo y la ambición mundanas, dice: “Me levantaré e iré a mi Padre”. El aspirante pasa en la vida dos crisis principales como éstas:

1. Cuando el hombre mundano inteligente vuelve en sí y se reorienta hacia el alma y sus requisitos. Esto conduce a las pruebas en Escorpio.

2. Cuando el iniciado de tercer grado -en una vuelta más alta de la espiral- se reorienta hacia la Mónada y pasa por las pruebas más sutiles, hasta lograr ciertos reconocimientos indescriptibles y espirituales. Sobre esto no me extenderé.

Poco puedo agregar sobre el hecho de que Escorpio se halla en uno de los cuatro brazos de la Cruz Fija. En el estudio de los signos anteriores, mucho se ha tratado sobre la Cruz, y no es necesario repetirlo. El deseo en Tauro se convierte en aspiración espiritual en Escorpio. La oscuridad de la experiencia en Escorpio se convierte en iluminación en Tauro, pues debe recordarse que donde están implicados los pares de opuestos siempre se benefician mutuamente, porque existe una línea directa de fuerza y de contacto entre ambos, que rara vez es reconocida.

Ahora consideraremos los Regentes que rigen el signo de Escorpio. Su influencia es potente en las vidas del hombre común y no desarrollado, que responde más fácilmente a las influencias planetarias de las doce casas del horóscopo de la personalidad, que en el hombre más avanzado que va siendo directamente influido por los signos zodiacales. Por medio de estos Regentes, dos Rayos son puestos en una poderosa posición controlante en Escorpio, el sexto Rayo de Devoción y el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto, estando este último peculiarmente relacionado con la modalidad del desarrollo humano, y el primero con los métodos de la época pisciana, que está justamente pasando. Marte y Mercurio controlan, y el primero está particularmente activo, porque es el planeta ortodoxo que controla a la personalidad en Escorpio y también el planeta esotérico que condiciona el desenvolvimiento del discípulo. Marte es el factor dominante en las experiencias y pruebas del discípulo, previas a la experiencia en Sagitario y a la iniciación en Capricornio, por las siguientes razones:

Primero, Marte es definidamente el planeta que rige y controla el vehículo físico. Aparece, ante todo, como regente ortodoxo en Aries, signo en que se efectúa el primer desenvolvimiento hacia la manifestación objetiva o encarnación física. En Escorpio, el resultado de todas las luchas pasadas, durante el aparentemente interminable peregrinaje alrededor del zodíaco o rueda de la vida, ese vehículo es también llevado a un punto culminante por medio de las actividades de Marte, que no ha estado activo en los signos intermedios entre Aries y Escorpio en lo que concierne a la rueda revertida. El discípulo debe demostrar ahora la fuerza, el carácter y la cualidad que ha desarrollado y desplegado en sí mismo durante su larga peregrinación. Comenzó en Aries teniendo como regente a Marte, iniciándose la gran guerra entre las dualidades que constituyen el hombre. Así fueron puestos en relación los pares de opuestos. En Escorpio, con el mismo planeta rigiendo su vida interna, prosigue la guerra, y en este caso Marte rige no sólo el cuerpo físico sino todo el vehículo de la forma, denominada la personalidad en los tres mundos. Todos los aspectos de la naturaleza inferior están involucrados en esta crisis, porque Marte es el regente esotérico en Escorpio, y las pruebas aplicadas implican la naturaleza de la forma -grosera y sutil, integrada y potente. Por lo tanto, desde el ángulo ortodoxo, Marte rige a Aries y esotéricamente a Escorpio, y no aparece nuevamente en la vida del individuo, excepto en la medida que éste responde a la vibración masiva en Sagitario, donde Marte aparece rigiendo la sexta Jerarquía Creadora, los señores lunares de la naturaleza forma, que oportunamente deben ser sacrificados en el aspecto espiritual superior y controlados por el Ángel solar. En consecuencia, el efecto de Marte es en su mayor parte masivo y de resultados grupales, produciendo grandes luchas, llevando finalmente a la gran revelación. En Aries, constituye la revelación final de la naturaleza del conocimiento y del propósito de la encarnación; en Escorpio, revela la visión de la liberación y del servicio a prestar; en Sagitario revela también el propósito del control que ejerce el alma sobre los reinos inferiores de la naturaleza, por intermedio del centro humano de energía. En consecuencia, nunca debe ser olvidado que Marte establece relaciones entre los opuestos, y es un factor benéfico y no maléfico como a veces se lo supone. Cuando lleguemos al estudio de las Jerarquías y sus relaciones con los signos, serán aclarados ciertos puntos aún oscuros y lo haremos al final de esta parte que trata sobre la astrología y los rayos. Entonces hallaremos que Escorpio rige y gobierna la cuarta Jerarquía Creadora, la humana, desde el ángulo del alma y no desde el ángulo de la naturaleza inferior. Esta lucha final en Escorpio, sólo tiene lugar cuando se ha alcanzado el punto de equilibrio entre el alma y el cuerpo, en Libra, y en Escorpio la preponderancia de la energía espiritual se impone sobre las fuerzas inferiores personales. Escorpio gobierna al iniciado, verdadero nombre esotérico del hombre, y mediante su regente planetario jerárquico son revelados los Hijos de la Mente, los Mensajeros de la Deidad; pero la revelación se produce a través de Marte y la actividad marciana.

Segundo, Marte está estrechamente relacionado con el sexo, un aspecto de los pares de opuestos, cuyo efecto consiste en vitalizar definidamente la corriente sanguínea; vitaliza, purifica y estimula todos los aspectos y organismos del cuerpo mediante la corriente sanguínea. Será evidente que las pruebas en Escorpio y la actividad de Marte son potentes para despertar la naturaleza inferior y traer su rebelión final y establecer la última oposición, por así decirlo, de la personalidad contra el alma. Marte lleva al Arjuna mundial a la lucha activa. La totalidad del hombre emprende entonces la “lucha de los sexos”, que se resuelve en su aspecto más elevado por medio de la batalla entre la personalidad o naturaleza forma, altamente evolucionada, y el alma que intenta ser el máximo factor controlante.

Como se sabe, el color asignado a Marte es el rojo, analogía del color de la corriente sanguínea, por eso a Marte se lo asocia con la pasión, la ira y el sentido general de oposición. El sentido de dualidad es excesivamente poderoso. De allí la necesidad de que toda la vida del hombre (pues en este sentido la sangre es la vida) debe ser llevada al conflicto, sin dejar de implicar algún aspecto de la naturaleza humana, de aquí que surja también la necesidad de que el discípulo eleve al cielo su naturaleza física, su naturaleza emocional o de deseos, y sus procesos mentales. Esto sucede como consecuencia del subyugamiento de “la serpiente del mal” (la naturaleza de la forma con sus incitaciones y exigencias) por medio de “la serpiente de la sabiduría”, nombre esotérico dado con frecuencia al alma.

Respecto a la relación simbólica entre Marte y la sangre, produciendo el conflicto resultante entre la vida y la muerte (porque Escorpio es uno de los signos de la muerte) es interesante observar que el cristianismo está regido por Marte. Nos inclinamos a reconocer con facilidad que el sexto rayo, que actúa a través de Marte, rige al cristianismo. Es una religión de devoción, fanatismo, máxima valentía e idealismo, que pone el énfasis espiritual sobre el individuo, su valor y sus problemas, el conflicto y la muerte. Todas estas características nos son familiares por la presentación teológica cristiana. Sin embargo, ~s preeminentemente una religión que ha librado una guerra cruel y muchas veces ilógica contra el sexo y sus implicaciones; ha acentuado el celibato militante (militante en lo que concierne a la mujer, sus derechos y su naturaleza); ha considerado la relación sexual como uno de los principales males del mundo y ha puesto el énfasis sobre la naturaleza inviolable del vínculo matrimonial si lo ha sancionado la iglesia. Tal ha sido el resultado del efecto benéfico y maléfico del impacto de la fuerza de sexto rayo sobre la naturaleza forma. Poca importancia se le ha dado a la influencia que ejerce Marte sobre el cristianismo, convirtiéndolo definidamente en una religión militante, a menudo cruel y sádica (como lo atestiguan los crímenes y torturas llevados a cabo en nombre del Cristo, el Representante prominente del amor de Dios). A través de la enseñanza teológica cristiana corre abundante e incesantemente el tema de la sangre, y se considera como fuente de salvación o relación sanguínea, y no el aspecto vida que la sangre vela y simboliza. El cristianismo está regido por el credo de un Cristo crucificado y muerto y no el credo del Maestre resucitado. Una de las razones de esta tergiversación de la verdad se debe a que San Pablo, el gran iniciado, antes de recibir la tercera iniciación, en la época en que vivía como lo relata en los Hechos de los Apóstoles, estaba bajo la poderosa influencia de Marte y había nacido en Escorpio; el estudio de su horóscopo demostraría esto, si pudieran estudiarlo como lo hacemos quienes estamos relacionados con la Jerarquía. El fue quien le dio el sesgo de Escorpio-Marte a la interpretación y exposición de la doctrina cristiana y desvió la energía hacia esos canales de la enseñanza ajenos a los propósitos de su Fundador. Tal es frecuentemente el efecto indeseable de las actividades de los discípulos bien intencionados sobre el trabajo que emprenden después que desaparece aquel que inicia un determinado trabajo para la Jerarquía, o abandona su tarea a fin de asumir otros deberes.

Los temas de la sangre y de la muerte, del sufrimiento y de las exigentes pruebas del discípulo, del valor del conflicto individual y de ser consciente de las penurias de la existencia, se deben básicamente a las influencias combinadas de Escorpio y Marte que han regido durante tanto tiempo al cristianismo, y sólo ahora empiezan a perder algo de su influencia.

Será de gran valor un estudio de los procesos de la muerte tal como el signo de Escorpio los condiciona y tal como los vemos actuar en el signo de Piscis. La muerte producida por las influencias de Plutón y la muerte producida por las influencias de Marte son ampliamente diferentes. La muerte en Piscis por medio de la energía de Plutón es transformación -transformación tan vital y básica que ya no se ve al Anciano. Se hunde en las profundidades del océano de la vida, desciende al averno, cuyas puertas no lo retienen. El nuevo y viviente Uno deja allí abajo aquello que lo ha atado en el transcurso de las épocas y asciende desde las profundidades hasta las alturas, cerca del Trono de Dios”.

La conexión que tienen estas palabras con el Cristo, el actual Salvador del mundo, se manifiesta en sus implicaciones; sin embargo, fueron escritas en nuestros archivos hace más de siete mil años. La muerte en Escorpio es de naturaleza distinta y también está descrita en la misma antigua escritura como:

el Anciano muere ahogado. Tal es la prueba. Las aguas lo cubren y no puede evitarlo. Se ahoga. Se apagan los fuegos de la pasión. La vida de deseos cesa su llamado, y ahora desciende al fondo del lago. Más tarde asciende nuevamente a la Tierra, donde el blanco corcel espera su llegada, y montándolo se dirige hacia la segunda muerte” (es decir hacia Piscis).

Evidentemente aquí se refiere a Sagitario. El discípulo -después de la muerte de la personalidad y luego de matar el deseo- sigue hasta Piscis, donde nuevamente muere “para una resurrección eterna”. En Escorpio se produce la muerte de la personalidad con sus anhelos, deseos, ambiciones y orgullo. En Piscis tiene lugar la muerte de todos los apegos y la liberación del alma a fin de prestar servicio en escala universal. El Cristo ejemplificó en Piscis la sustitución del apego por el amor. El cristianismo ejemplifica la muerte de la personalidad con sus implicaciones individuales y no universales; ha carecido completamente de amor, y el color controlador del cristianismo ha sido realmente el rojo. No es la expresión del Cristo, sino la presentación de Escorpio-Marte por San Pablo. Marte ha regido el cristianismo porque San Pablo interpretó mal el significado esotérico del mensaje de El Nuevo Testamento, y lo interpretó mal porque la verdad -como todas las verdades que llegan a la humanidad- debió pasar a través del filtro del cerebro y la mente de su personalidad; por eso inevitablemente le dio un sesgo y esguince personales, siendo responsable de la penosa historia del cristianismo y de la desafortunada situación actual de las naciones -ostensiblemente naciones cristianas- que todavía arrastran el odio, están regidas por el temor y, al mismo tiempo, por el idealismo, gobernadas por la fanática adhesión a su destino nacional, según lo interpretan, “buscando el derramamiento de sangre”, demostrado en la acumulación de armamentos. Éstas son características de sexto rayo, acentuadas por Escorpio y condicionadas por Marte, que siempre rige el sendero del discípulo individual; hoy el discípulo mundial, la entera humanidad, se halla en el portal del sendero. Todo Occidente está en la actualidad bajo la influencia marciana, pero esto terminará en los próximos cinco años.

Tercero. Marte rige los cinco sentidos, siendo la base de todo el conocimiento humano en lo que concierne o se refiere a lo tangible u objetivo. Por lo tanto, Marte rige la Ciencia, de allí la razón de que exista en esta era un fundamental y permanente materialismo en la ciencia -materialismo que rápidamente va decayendo a medida que Marte se acerca al fin del presente ciclo de influencia. La tendencia de la ciencia moderna está cambiando y se dirige al reino de lo intangible y al mundo de lo inmaterial. Por eso también decae la oposición al ocultismo y se aproxima su día de poder. Estos sentidos más sutiles sustituirán a los sentidos físicos, sobre los cuales Marte ha ejercido durante tanto tiempo un exitoso control, siendo también el motivo del desarrollo de los sentidos síquicos y de la aparición, en todas partes, de los poderes sutiles y esotéricos de la clarividencia y clariaudiencia. Este desarrollo será inevitable a medida que las influencias de Escorpio y de Marte empiecen a disminuir, como ya está sucediendo. En el año 1945 vimos desaparecer casi totalmente esta influencia particularmente en el plano astral. Los astrólogos deberían recordar que las influencias de las constelaciones, signos y planetas, actúan sobre tres niveles de percepción -tres niveles descendentes- que se sienten primero, en el plano mental, después en el astral y, finalmente, en el físico. Los astrólogos se ocupan principalmente de este último plano poniendo el énfasis sobre los acontecimientos y sucesos, no sobre sus causas condicionantes. En la actualidad la astrología se ocupa de los efectos y no de aquello que los causa. Hay mucha confusión sobre esta cuestión, y los horóscopos de los tres niveles son a menudo muy tergiversados. A un horóscopo que podría ser interpretado estrictamente en el plano mental se le da una interpretación física, y así los acontecimientos que son totalmente mentales se los describe como ocurrencias físicas. Una sugerencia para esta triple interpretación, que eventualmente deberán reconocer los astrólogos, puede hallarse en la relación que existe entre planetas ortodoxos, esotéricos y jerárquicos y en los rayos, de los cuales son la expresión.

Por lo antedicho verán cuán importantes son, en este período, las funciones de Escorpio y Marte en nuestro planeta, y también observarán el breve tiempo de que dispone la humanidad para que pueda (correcta o erróneamente) manejar sus pruebas. Comprenderán también la presión bajo la cual la Jerarquía debe luchar, ahora que la energía marciana se está expresando en el plano astral. ¿Elevará el Hércules mundial este problema a los cielos? y “¿ levantará en vilo la Hidra” de la pasión y el odio, de la codicia y la agresión, del egoísmo y la ambición, a la región del alma? ¿ O llevará todo este asunto al plano físico con su inevitable corolario de desastre, guerra y muerte mundiales? Éstos son los problemas que encara la Jerarquía.

Escorpio también está vinculado en forma muy interesante, con la constelación de Cáncer, debido a la influencia de sexto Rayo, y debe recordarse que este rayo se expresa por medio de Neptuno, pero en forma esotérica y espiritual. Esotéricamente Neptuno rige a Cáncer. Por lo tanto, el significado es claro, pues Cáncer es el signo del nacimiento, la puerta de la encarnación y el signo de la generación; Escorpio es el signo del sexo y de la regeneración, y el nacimiento siempre es el resultado designado de la relación sexual. El Padre, espíritu, y la Madre, materia, cuando se unen, producen al hijo. Las pruebas, las dificultades y los sufrimientos de esta era son síntomas e indicios de que “está viniendo a la manifestación” una nueva civilización y cultura. Presagian el nacimiento de una nueva era que todo el mundo aguarda. Ello ocurrirá si -hablando esotéricamente- la energía de sexto rayo de Marte, se trasmuta en energía de sexto Rayo de Neptuno, el primero es “objetivo y está harto de sangre” y el segundo es “subjetivo y está pletórico de vida”.

Un gran misterio está velado y oculto en la relación mencionada, pues Cáncer-Neptuno es la expresión del séptimo rayo que rige y controla a la octava Jerarquía Creadora. Ésta es una de las cinco Jerarquías cuyos nombres desconocemos y está particularmente al borde de la liberación, al mismo tiempo que está estrechamente vinculada con el principio mente, cuando actúa a través de los ángeles solares, o por medio de la Jerarquía humana. Está relacionada al nacimiento de la cuarta Jerarquía Creadora, y es incomprensible para quienes no hayan recibido la cuarta iniciación, pero debe recordarse este hecho interesante porque la conexión entre los rayos sexto y séptimo despertó ese poderoso “deseo de encarnar” y produjo la caída de los ángeles solares en épocas primitivas. Esta influencia de sexto rayo que llega desde tres ángulos -ortodoxo, esotérico y jerárquico- incluye a Neptuno y a Marte y predispone a la raza y al individuo a que lleguen a ser discípulos centrados en Sagitario. Esta constelación es regida por Marte, poniendo al hombre bajo el control de los 'Señoras lunares, la sexta Jerarquía Creadora, o en estrecho contacto con ellos. Los estudiantes deberían estudiar con cuidado sus horóscopos, recordando la diferencia que existe entre las cinco Jerarquías no manifestadas y las siete que están ahora en expresión, y de las cuales forma parte la sexta Jerarquía Creadora. Esta Jerarquía, desde el ángulo más amplio de las doce Jerarquías y no sólo de las siete manifestadas, es la undécima o la segunda. En consecuencia el sexto Rayo de Devoción es muy poderoso en esta era o ciclo, de allí que cada país exprese sus mejores y peores rasgos, ofreciendo el dramático ejemplo de una intensa devoción a las cosas materiales y a los valores espirituales.

Escorpio y Acuario están también peculiarmente relacionados entre sí por medio del planeta Mercurio, que rige a la familia humana (porque es el planeta jerárquico de Escorpio), y por intermedio de Neptuno, que rige a Cáncer, gobernando así la expresión en el plano físico. A este respecto la Luna es considerada como el regente ortodoxo y jerárquico de Acuario. Les recordaré que la Luna es considerada generalmente como que vela u oculta algún planeta y tres son los que ella oculta. Aquí se requiere la intuición del astrólogo y del estudiante esotérico. Estos planetas son Vulcano, Neptuno o Urano. Los tres crean e influyen a ciertos aspectos del principio Madre, que nutre y alimenta la vida de la realidad interna divina, hasta el momento en que el Cristo-Niño es dado a luz. Determinan o condicionan la naturaleza física, astral y mental, creando así la personalidad. Forman un triángulo de inmenso poder creador, sobre cuya tema. me extenderé más adelante cuando trate la Ciencia de los Triángulos. Lo que intento exponer es que, a través de la influencia de Mercurio y Neptuno, se desarrolla la conciencia grupal del individuo, a fin de que mediante las pruebas en Escorpio y -la experiencia en Acuario, el discípulo adopte en el plano físico- la posición de un servidor mundial; todos los servidores del mundo son trabajadores que están descentralizados y regidos por la necesidad y las reacciones de la masa o del grupo. Ésta es una de las razones por las cuales los discípulos en entrenamiento son absorbidos por el grupo de un Maestro, que integralmente es una colectividad de individuos imbuidos de la idea de grupo, aprendiendo acrecentadamente a reaccionar a ella. En este período mundial y de un modo peculiar, en lo que respecta a la raza Aria, a la cual pertenece el mundo occidental, Neptuno es esotéricamente conocido como el Iniciador. En ciertas fórmulas antiguas, el gran instructor de Occidente y actual Iniciador mundial, el Cristo, es conocido como Neptuno que rige el océano, cuyo tridente y símbolo astrológico significa la Trinidad en manifestación, y es el Regente de la era pisciana. La fórmula en términos esotéricos es: “. . . las diosas peces, que han salido de la tierra (Virgo) y penetrado en el agua (Piscis), conjuntamente dan a luz al Dios Pez (el Cristo), quien introduce el agua de la vida en el océano de la sustancia, trayendo luz al mundo. Así trabaja Neptuno”. Sin embargo es un gran misterio que sólo es revelado en la segunda iniciación donde se demuestra el control que ejerce el fluido plano astral.

Por ser Cáncer la puerta hacia la encarnación, está estrechamente relacionada a Escorpio, por medio de Neptuno y Marte, y ambos expresan la energía de sexto Rayo. En Cáncer tenemos la devoción del alma, desarrollada en tal medida que el anhelo de manifestarse sobrepasa a todos los demás anhelos, obligando al alma a cumplir con los procesos de encarnación. En Escorpio, ese mismo espíritu de devoción (que está basado en el sentido de la dualidad y en la necesidad de ir hacia aquello que no es el Yo) va en dirección contraria, y el anhelo de liberarse y de hollar el Sendero de Retorno llega a ser tan fuerte que el discípulo se somete a las pruebas, invierte -a costa de enorme dolor- su posición en la rueda de la vida y asume la actitud del Observador, en contradicción con la del Experimentador.

Cesan las antiguas identificaciones; empiezan a aparecer nuevas tendencias hacia identificaciones superiores más sutiles y espirituales; entonces Neptuno y Marte comienzan a desempeñar su parte.

Un detenido estudio de estas relaciones revelará el hecho de que los cuatro signos del zodíaco desempeñan la parte preponderante en la vida del hombre que actúa cuando está encarnado, y tiene el Sol en Escorpio o Escorpio en el Ascendente, y son:

1. Aries Cruz Cardinal Impulso iniciador Vida
2. Cáncer Cruz Cardinal Impulso enfocado Encarnación
3. Escorpio Cruz Fija Impulso hacia la reversión Retorno
4. Acuario Cruz Fija Impulso grupal Servicio

Estos signos son 1-4-8-11. Los números son muy significativos en sí mismos, porque son signos de voluntad-deseo, expresión humana, principio crístico y de iniciación. No es necesario extenderme sobre este crúadruple tema y la verdad de sus enseñanzas implicadas, porque es claro y evidente que la historia del alma está encerrada en estos números.

Quisiera tratar otro punto interesante que servirá para demostrar la potencia de Escorpio y sus energías en la vida del discípulo. Como bien saben, Escorpio es uno de los cuatro brazos de la Cruz Fija de los cielos. En esta Cruz, el hombre bien equilibrado permanece exactamente en el centro donde se unen los cuatro brazos y, por lo tanto, en el punto donde la energía de los cuatro signos y sus planetas regentes pueden afluir a través de él y evocar las reacciones necesarias, producir las condiciones en que sea posible la prueba y efectuar la reversión requerida de las corrientes de la vida en la naturaleza del hombre, ubicándolo en la rueda revertida.

Los planetas que lo regirán y condicionarán en algún aspecto de su naturaleza son:

Planeta Signo Rayo Escuela
Venus Tauro 5to. Ortodoxa
Vulcano Tauro 1ro. Jerárquica. Esotérica
El Sol Leo 2do. las tres
Marte Escorpio 6to. Ortodoxa. Esotérica
Mercurio Escorpio 4to. Jerárquica
Urano Acuario 7mo. Ortodoxa
Júpiter Acuario 2do. Esotérica
La Luna Acuario 4to. Jerárquica

En esta clasificación se ha omitido la influencia de un sólo Rayo, el tercer Rayo de Inteligencia Activa. Los demás rayos afluyen vertical y horizontalmente a la naturaleza del hombre y a su medio ambiente. La vida y la cualidad y la apariencia, todas pasan por las pruebas, pero toda esa experiencia debe ser pasada subjetivamente y, finalmente, levantada “en vilo” y elevada al mundo de los valores espirituales, donde todos los problemas deben ser solucionados a la luz de la intuición y por el alma, por lo tanto son indeseables el estímulo del intelecto y el enfoque de la atención del discípulo en el plano físico (el mundo de los valores materiales).

La influencia de tercer rayo por consiguiente es omitida o “desviada ocultamente”, según se dice, excepto en la medida que la. sustancia del cerebro es automáticamente condicionada por el tercer rayo, regente subconsciente de la materia. Esta afluencia de seis potencias, proporciona el escenario y las condiciones para las pruebas; todas estas energías de rayo se expresan como subrayos activos del rayo al cual pertenece el alma del discípulo, de allí la necesidad de asegurarse el rayo a que pertenece el alma antes de confeccionar el horóscopo y hacer el mapa.

Esto me lleva a decir algunas palabras sobre dos puntos. Al tratar el horóscopo de la personalidad del hombre común sin aspiraciones, el astrólogo debe tratar de descubrir el rayo de la personalidad, por el estudio del carácter, de las referencias físicas, de las cualidades emocionales, del tipo de mente y de la naturaleza del medio ambiente. Entonces estará capacitado para confeccionar un mapa muy útil, con los planetas ortodoxos que rigen la vida. Lo mismo debe hacerse en el caso del horóscopo de un discípulo, procurando descubrir el rayo del alma, el cual pone su marca y acentúa su cualidad y naturaleza en el caso de personas evolucionadas; cuando esto surge con claridad, el hombre evidentemente es un discípulo, y los planetas esotéricos ¡regirán su horóscopo. Habiendo determinado el rayo del hombre que está sometido a las pruebas en Escorpio, el astrólogo podrá ubicar después los otros rayos en lo que a él respecta y su probable experiencia.

Otro punto al que deseo referirme, es el constante uso de la palabra relación o relaciones, y frases análogas. Esto es inevitable debido a que la ciencia de la astrología es totalmente, en último análisis, la Ciencia de las relaciones y, en consecuencia, no tiene objeto eludir el término, especialmente cuando no hay otro que lo sustituya adecuadamente. Interrelación, interdependencia, intercomunicación, interacción, son las palabras que rigen la base científica de la astrología y que hoy están empezando a generalizarse es relación con la conducta y los asuntos humanos. Su empleo irá acrecentándose. Las etapas preparatorias para la fusión, mezcla y síntesis del mundo están presentes hoy, y en ello reside la esperanza del mundo y la seguridad de que los problemas serán solucionados finalmente en forma correcta.

Respecto a la vida vertical y horizontal en la Cruz Fija, ea. instructivo observar que la vida vertical del hombre en esa Cruz (no importa en qué signo pueda hallarse temporariamente su Sol) es siempre Acuario-Leo. Esto indica que el individuo autocentrado en Leo, aprende la lección de la Cruz, se descentraliza, es consciente del grupo y se dedica a prestar servicio. El brazo horizontal es Tauro-Escorpio, indicando que el deseo por lo material es finalmente sustituido por el deseo de los valores espirituales, demostrado por medio de las pruebas en Escorpio. La Tierra y el Agua (Tauro y Escorpio) deben fusionarse y relacionarse, y esta verdad, vinculada a estos dos signos del zodíaco, fundamenta todas las enseñanzas sobre el bautismo y la purificación. Los deseos materialistas terrenos en Tauro deben, a su debido tiempo, quedar bajo la influencia del agua purificadora en Escorpio. El bautismo por el agua (nombre dado a la segunda iniciación) requiere un período preparatorio de prueba y purificación, lo cual debe proporcionar la experiencia en Escorpio. Análogamente también deben ser fusionados fuego y aire (Acuario y Leo), y de esta manera los cuatro elementos, lo mismo que seis de los siete rayos, deben desempeñar su parte en el condicionamiento del hombre en Escorpio para las etapas finales del Sendero.

Es muy reveladora la ubicación de los planetas en este signo, y está también de acuerdo con el propósito general de la experiencia en Escorpio, bosquejada anteriormente. Urano está exaltado en este signo, y allí disminuye el poder de Venus, mientras que la Luna cae. ¿ Qué demuestran simbólicamente estos hechos? Trataré de hacerles ver con claridad la belleza de lo que ello implica.

Urano es un planeta que tiene las características de la mente científica, que en esta etapa de la trayectoria del discípulo, significa que puede empezar a vivir la vida esotérica y que el camino del conocimiento divino puede reemplazar al camino místico del sentimiento, y además que el conocimiento puede ser trasmutado en el camino de sabiduría y de luz. Esto trae necesariamente el aspecto voluntad o influencia de primer rayo (Vulcano), fusionado con el séptimo rayo (Urano), produciendo la manifestación deseada en el plano físico. Por lo tanto, Urano inicia un nuevo orden y condiciones de vida y -cuando se ha desarrollado en la vida del discípulo- trae a su vez la comprensión de las causas de las cosas, tal como son, y el deseo de cambiar el antiguo orden y orientación en nuevos, lo cual produce la reversión de la rueda. Este acontecimiento puede verse hoy con mucha claridad en relación con la humanidad y los procesos mundiales. La influencia de Urano, llevada a su lógica conclusión, trae finalmente el consecuente desenvolvimiento espiritual, en contraposición al humano; por esta razón Urano está exaltado en este signo y asume una posición de poder e influencia dirigida.

Venus, la mente inteligente, disminuye su poder en este signo, porque el intelecto -habiendo sido desarrollado y utilizado- debe ahora subordinarse al poder más elevado del alma, la intuición espiritual. El Hijo de la Mente, el Ángel solar, también debe ahora manifestarse como el Hijo de Dios. Cuando el Ángel solar controla oportunamente, debe ceder su lugar a la Presencia, la cual ha estado velada u oculta. Venus debe menguar y el Sol -como símbolo de la Deidad- crecer su influencia y finalmente ocupar el lugar de Venus. Tales son las significaciones simbólicas y esotéricas.

La Luna se considera que actúa en su verdadera naturaleza y, por lo tanto, expresa simbólicamente lo que está muerto. La Luna representa a la personalidad y, en la victoria final lograda en Escorpio, la personalidad es totalmente vencida y derrotada. Se mata el deseo, porque mediante el deseo expresado de cualquier tipo, la personalidad demuestra vida, cualidad y apariencia. Reflexionen sobre esto, pues la Luna cae en Escorpio y desaparece su influencia.

Los extremos se unen en el discípulo que se halla en el punto medio o en el centro de la Cruz Fija en Escorpio. La imaginación espiritual, el factor que presta mayor servicio al hombre, comienza a sustituir a ese antiguo espejismo por el cual hemos erigido el mundo irreal, donde nos parece que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. La autoindulgencia iniciada en Tauro, cede su lugar a la actitud altruista del discípulo en Escorpio; también la ambición cede su lugar a la actividad ejecutiva del alma, mientras que el apego a los deseos -simpatías y antipatías- de la personalidad se trasmutan en tenaz propósito. del alma. Los poderes ocultos de la naturaleza del alma -son secretos y están mal aplicados, porque no han sido comprendidos y, por lo tanto, fueron mal dirigidos- son sustituidos por los misterios de la iniciación y la comprensión práctica de las energías conferidas, de este modo, al receptor. Tales son algunas de las grandes transformaciones que acontecen en la vida del discípulo que se somete inteligentemente a las pruebas y dificultades en Escorpio.

Los tres decanatos y sus regentes difieren según los astrólogos. Un grupo da a Marte, el Sol y Venus como rigiendo los decanatos de Escorpio, mientras que otro considera a Marte, Júpiter y la Luna como los tres regentes. Quizás la verdad se halla en ambas conclusiones si las vemos desde el punto de vista esotérico y del hombre no evolucionado, punto interesante para que lo investiguen y estudien los astrólogos. Algún día sabrán, con toda claridad, la posición de los cinco planetas sugeridos que rigen los decanatos (ya están de acuerdo respecto a uno). No. puedo decir la verdad esencial, porque un nuevo planeta está surgiendo en este signo, y le corresponde al hombre descubrirlo y ubicarlo correctamente dentro de la circunferencia de la Gran Rueda.

Las palabras clave de este signo son significativas e iluminadoras. Engaño y triunfo -el control ejercido por maya y por el alma- conflicto y paz, tales son los secretos ocultos de este signo y están resumidos para todos los discípulos en éstas dos palabras clave. En la rueda común sobre la cual se encuentra el alma, ciega y aparentemente desamparada, surge el Verbo en los siguientes términos: “Y el Verbo dijo: que florezca maya y que rija el engaño”. En la rueda revertida el alma entona o canta las palabras: “Guerrero soy y salgo triunfante en la batalla”.

Admin
Admin

Mensajes : 424
Fecha de inscripción : 17/11/2009

http://maestros.mejorforo.net

Volver arriba Ir abajo

Re: ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Mensaje  Marcelo el Jue 7 Oct - 12:01

Guerrero soy y salgo triunfante de la batalla.

El calorde la tierra, el temperamento ardiente de la madre, destruyó la forma, liberóal alma, y mató al yo inferior

Escorpio es también un signo triple, muy parecido a Virgo. Ambos son cruciales en la experiencia del ser humano, pues indi­can la función de la triple forma y la liberación del hombre aprisionado en ella, po rmedio de las pruebas que ha de pasar en Escorpio, donde comprueba para él y para el mundo la reali­dad de lo que Virgo ha velado u ocultado.

Es interesante observar que cadauno de estos tres signos de la muerte se halla en una cruz distinta:

a. Aries La Cruz Cardinal.
b. Escorpio La Cruz Fija.
c. Piscis La Cruz Mutable.

Las influencias de estos tres signos producen “las tres designadas y necesarias muertes” en la vida del ser humano.

Energía que afluye a través de estos signos, que determinapreviamente un proceso de cristalización y la destrucción eventual de algún tipo de control ejercido por la forma.

El Antiguo Comentario expresa estasideas en los términos siguientes:

“El fuegoardió y por medio de ese fuego he muerto a la vida y nací a la muerte.Nuevamente he muerto para la forma”. (Aries)

“El calor de la tierra, el temperamento ardiente de la madre, destruyó la forma, liberó al alma, y mató al yo inferior”. (Escorpio)

Lasa guas ahogaron al hombre. El pez desapareció. Luego reapareció y sólo para morir, o sino para morir y traer la salvación”. (Piscis)

Tenemos aquí, simbólicamente, la muerte por medio del fuego, la muerte por medio de la tierra y la muerte por medio del agua -quemado, asfixiado y ahogado-.

En este ciclo mundial no se conoce ni se comprende la muerte por medio del aire.Por lo tanto no existen cuatro muertes, porque la meta de nuestro sistema,durante la manifestación, es “la iniciación o la liberación por medio del aire”, para que el pájaro de la vida, surgido del tiempo y el espacio, pueda volar libremente.

La muerte por asfixia en Escorpio, libera al hombre para que entre en ese centro planetario, denominado la Jerarquía.

Escorpio produce oportunamente la muerte de la personalidad, de lo cual nos ocuparemos más adelante, cuando consideremos este signo. Esotérica y exotéricamente, Escorpio es el signo de la muerte y de la inhumación en la tierra, del descenso a las profundidades, para ascender nuevamente a las cumbres (la cima de la montaña en Capricornio). En algunos libros muy antiguos se dice que “el calor de la tierra, la madre, y la picadura del escorpión, son los dones benéficos que la rueda al girar proporciona al hombre al comenzar y al finalizar”. Cuando estos dones son aceptados y utilizados conducen al hombre a la liberación y oportunamente lo liberan del control y el sufrimiento de la Cruz Fija.

Marte conduce al campo de batalla en Escorpio

Preguntas que se pueden formular, ejemplos:

¿ Para qué muerte se está preparando el hombre?
¿ Se aproxima a una inminente crisis que indicaría un nacimiento en algún nuevo estado de conciencia?

Sin embargo, la pregunta crucial a ser determinada es:
¿En qué dirección progresa el hombre alrededor dela rueda de la vida?

Esa pregunta la responde en otro de sus libros por los años 1945 y dice que el hombre puede tomar dos posibles caminos luego de terminada la segunda guerra mundial; uno es el camino del amor, la espiritualidad, y el otro es el camino del materialismo.

En Escorpio. - El discípulo pasa por las pruebas que le permitirán recibir la segunda iniciación, demostrando que la naturaleza de deseos es subyugada y conquistada, que la naturaleza inferior (ascendida al cielo) es capaz de alcanzar la meta en el mundo durante este período, y que desde los cimientos terrenos de Escorpio, la personalidad puede ser probada de tal manera que demuestre su aptitud para prestar el servicio mundial exigido en Acuario. Estoestá bellamente expresado en la leyenda de Hércules, el Dios Sol, que vence ala hidra de nueve cabezas o serpiente del deseo, cuando fue forzado a arrodillarse y, desde esa posición de humildad, levantó en vilo a la serpiente y obtuvo la liberación.

Marcelo
Admin

Zodiaco : Pez Búfalo
Mensajes : 950
Fecha de inscripción : 22/11/2009
Edad : 43
Localización : Ciudad Autonoma de Buenos Aires

Volver arriba Ir abajo

Re: ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Mensaje  Marcelo el Mar 9 Nov - 9:01

Dice la circular de waisak 2010

La fuerza de Escorpio está en su voluntad, que puede producirse en ambas direcciones. Un escorpiano puede ser un criminal de alto grado o un sabio de alto grado. En ambos casos su fuerza está en lo secreto y en su voluntad. En ambos casos son impredecibles. Es por este motivo que Escorpio es considerado un signo sumamente sagrado y también altamente peligroso. Es sagrado porque gobierna la actividad oculta, los templos en las cavernas, las hermandades de luz ocultas, las actividades de buena voluntad invisibles. También es sagrado porque puede manifestar la luz con mucha mayor profundidad que cualquier otro signo.

La Sociedad Teosófi ca y de la WTT fueron fundadas bajo el signo de Escorpio para inaugurar la sabiduría de la nueva era y la consiguiente iluminación.


Marcelo
Admin

Zodiaco : Pez Búfalo
Mensajes : 950
Fecha de inscripción : 22/11/2009
Edad : 43
Localización : Ciudad Autonoma de Buenos Aires

Volver arriba Ir abajo

Escorpio......Hoy es mi cumple....vivo La Rabida

Mensaje  vivita el Mar 9 Nov - 17:00

Soy del 9 ......y me Atrae el tema Almas Gemelas.....
cuantas coincidencias........
Los Cruzados Caballeros del ayer
regresaràn a la tierra en Cruzada de Pax
El ermitaño del lejano valle
comenzò a caminar y se acerca
a la Tierra de los credos.
El hablarà de la buena nueva
Y de la soledad terminada de muchos
Y de la soledad purificada de los justos.
¡Llega OM .
Psicografia de BSP del 72

De mi carta Natal.
ANGULO KARMICO:
Un aspecto armónico Marte/Júpiter desde el punto de vista kármico
supone la realización en la práctica de objetivos que en épocas
pasadas usted acertó a visualizar como factibles en el futuro.
AHORA es ya el futuro. Esto quiere decir que el proyecto o
iniciativa que pudiera iniciar durante la consecución actual de
este aspecto por tránsito ya había sido diseñado previamente por
usted misma de una forma general, amplia y con perspectivas.
Incluso, se podría decir también que ya había batallado, peleado
y hecho grandes esfuerzos en pro de lo que ahora aparentemente va
ahora a comenzar. Por tanto, se trata de un recomienzo o
reinicio.
Este trabajo hecho previamente le beneficiará en el sentido de
que usted, casi de manera instintiva o incluso intuitiva,
acertará a ir tomando las decisiones oportunas sobre la marcha,
manteniendo en todo momento un equilibrio o balance entre el plan
general de actuación y cada reacción cotidiana de carácter
concreto. Esta es la consecuencia de que en alguna existencia
pasada aprendió a inmiscuirse de lleno en el fragor de la batalla
y, también, a valorar previa y profundamente el diseño general de
actuación. Es muy probable que esta estrategia y autodisciplina
en la acción la haya adquirido en alguna orden iniciática o
congregación de caballeros en un momento pasado de la historia,
en el cual vivió y experimentó en propia carne la importancia de
los valores morales, la entrega en la acción y el respeto
continuo al ideal o estandarte en el que previamente se había
ordenado como iniciada.

ARCANO N° 9
EL ERMITAÑO
LA CARTA DE LA REFLEXIÓN INTERIOR
EL KARMA DE LA VIDA (RECOGES SEGÚN LO QUE SIEMBRAS)
LA DISCIPLINA, LA CONSTANCIA Y LA PERSEVERANCIA
EL ERMITAÑO, El arquetipo de la Liberación Karmica, es el poder de gracia, la energía que ilumina la conciencia, todas las manchas y errores del pasado y que nos ayudan a controlar nuestro destino a través de la cualidad de la sensatez[6]

La Rabida
Los orígenes: fundación, tradición y realidad
El monasterio se eleva sobre un alcor, que domina la confluencia de los ríos Tinto y Odiel, conocido desde antiguo como Peña de Saturno.
Sobre los orígenes de "La Rábida" existe una serie de leyendas recogidas en un antiguo códice de fray Felipe de Santiago,[7] en las que se le atribuye unos orígenes legendarios. Según estas leyendas, en tiempos de los fenicios habría existido un altar dedicado a su dios Baal (posteriormente equiparado con Hércules) y más tarde los romanos habrían elegido este mismo lugar para venerar a su diosa Proserpina. Los árabes levantarían aquí un pequeño monasterio con monjes-caballeros similares a los de las órdenes cristianas. Este tipo de monasterio musulmán solía estar en la costa fronteriza y tomaba el nombre de rábida o rápita (del árabe رباط ribat), de donde le vendría la denominación. Los ascetas musulmanes se perfeccionaban espiritualmente al tiempo que defendían el lugar fronterizo. En el siglo XIII, tras la conquista cristiana, pertenecería ya a los Caballeros Templarios, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Milagros

vivita

Zodiaco : Escorpio Cabra
Mensajes : 52
Fecha de inscripción : 03/03/2010
Edad : 49
Localización : Argentina

http://www.youtube.com/user/vivitablanco

Volver arriba Ir abajo

Re: ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Mensaje  vivita el Dom 25 Dic - 20:19

Gracias por sus respuestas fueron esclarecedoras y concuerdan en un 90 por ciento con mis experiencias actuales....y pasadas...
Con respecto a la psicografia citada es increible cuanta similitud, porq soy mujer y tengo el cabello carre....si ven la psicografia lo notaran ( esta en esta pag...son de Jupiter.)
les dejo el link en YT sobre Almas Gemelas....
Gracias


http://www.youtube.com/user/vivitablanco?gl=AR


debajo del Ermitaño grita con fuerza Paz !!!!

http://maestros.mejorforo.net/post?t=525&mode=reply

vivita

Zodiaco : Escorpio Cabra
Mensajes : 52
Fecha de inscripción : 03/03/2010
Edad : 49
Localización : Argentina

http://www.youtube.com/user/vivitablanco

Volver arriba Ir abajo

Re: ESCORPIO, EL ESCORPIÓN

Mensaje  Contenido patrocinado Hoy a las 14:59


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.