Desarreglo y arreglo - prana

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Desarreglo y arreglo - prana

Mensaje  Marcelo el Mar 19 Oct - 22:09

Desarreglo y arreglo
El prana

Cuando el hombre comprende cuáles son sus fuentes de prana –esto es, el sol, el planeta y las formas de vida que hay sobre la tierra– y el modo en que se asimila, y cuando comprende que las tres emanaciones pránicas tienen valores diferentes, debe ser lo sufi cientemente sabio como para elegir el mejor suministro de prana, con preferencia al prana de segundo y tercer grado. Sus preferencias deben estar también en el mismo orden.

El prana solar transmitido por los devas del aire como el color dorado de las horas de la mañana y de la tarde es, lejos, el mejor prana, que puede recibirse mediante la exposición a los rayos de sol de la mañana y de la tarde, así como también mediante intensos ejercicios respiratorios durante las horas de la mañana y de la tarde. Los antiguos sabían esto. Por eso preferían las horas de la mañana y de la tarde como los mejores momentos para prácticas saludables. Era práctica común exponerse a los rayos de la mañana y de la tarde y respirar a la capacidad de los pulmones en esos dos momentos del
día. Los griegos y los romanos también conocían esta afición del Oriente. Los juegos se organizaban solamente en esas horas, con los omóplatos y el bazo expuestos a los rayos del sol. Se consideraba que respirar aire fresco y exponerse a los rayos del sol eran partes esenciales de la vida.

La vida moderna tiende gradualmente a alejarse de este sano sistema natural. Muchas de las casas que se construyen hoy, especialmente en los lugares muy poblados, no reciben los dorados rayos del sol ni permiten que la brisa fluya libremente a través de sus ambientes. Además, las casas están edificadas de tal manera que es necesario iluminarlas aun en las horas del día. En las casas hay habitaciones y salas que nunca ven la luz del día ni reciben aire de brisa. Rara vez ocurre la ventilación cruzada, para que el aire pase libremente, o existen ventanas adecuadas para que entren libremente los rayos del sol. En el nombre del confort, la gente construye casas contiguas, donde la calefacción y la refrigeración están dispuestas artificialmente. Por consiguiente, en los tiempos actuales el sistema inmune está debilitado.

Las antiguas civilizaciones estaban construidas a orillas de los ríos, no en las costas marinas como ahora. El Ganges y el Indo en la India, el Nilo y el Jordán en el Oriente Medio, el Rin y el Ródano en Europa, el Mississippi y el Missouri en Norteamérica, el Amazonas en Sudamérica, son algunos ejemplos. Los antiguos construían civilizaciones a la orilla de los ríos, siendo la razón la abundante disponibilidad de los cinco elementos de la naturaleza. Ellos no consideraban que las costas del mar eran sanas, porque las aguas del mar no son aguas saludables. Son saladas y medicinales. Se consideraba que bañarse a diario en los ríos era más sano, porque las aguas eran potables y dadoras de vida. Las aguas de mar eran usadas ocasionalmente, en días astrológicamente importantes. Londres, París, Bruselas, Berlín, Roma, Madrid, Atenas, Constantinopla, Jerusalén, Dehli, Ciudad México, son unos pocos ejemplos de ciudades antiguas, ninguna de las cuales fue edificada a orillas del mar. Han sido los intereses globales económicos los que han dado nacimiento a ciudades en la orilla del mar, donde las condiciones naturales de salud no son las mismas que en otros lugares.

Con los rascacielos y edificios muy congestionados y con la exposición disminuida a los rayos dorados del sol, la humanidad está actualmente dependiendo más del prana planetario que del prana solar. El prana secundario es el que se usa principalmente, mientras que el prana principal queda relegado a un segundo plano. Además de esto, el prana de tercer grado, emitido por los seres humanos en los lugares muy poblados, es el que tiende a predominar. El prana planetario y sus emanaciones, disponibles en abundancia en la naturaleza, se mantienen a distancia. Así, el hombre moderno tiende cada vez más al prana de tercer grado. Además, lleva a sus viviendas a los animales domésticos, como los gatos y los perros. Vive con ellos y duerme con ellos.

A tal ignorancia está tendiendo el hombre, en el nombre de la vida moderna. Para él, las medicinas no sirven para nada. El hombre debe aprender a revertir este orden. Debe corregir esta situación desarreglada.



Marcelo
Admin

Zodiaco : Pez Búfalo
Mensajes : 950
Fecha de inscripción : 22/11/2009
Edad : 43
Localización : Ciudad Autonoma de Buenos Aires

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.