(Ramacharaka) Respiración

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(Ramacharaka) Respiración

Mensaje  TURISTA el Lun 15 Nov - 11:51

Ramacharaka
Respiración


Capítulo IV Teoría esotérica de la respiración
La ciencia de la respiración, como muchas otras enseñanzas, tiene doble aspecto: uno esotérico o interno y otro exotérico o externo. Su faz fisiológica puede ser denominada como la parte externa o exotérica del asunto, y el aspecto que vamos a considerar ahora, como la esotérica o interna. Los ocultistas de todas las edades y países siempre han enseñado, por lo general en secreto, a un número reducido de discípulos, que existe en el aire una sustancia o principio del cual deriva toda actividad, vitalidad y vida. Diferían en los términos y nombres que daban a esta fuerza así como en los detalles de las teorías pero el principio fundamental se puede encontrar en todas las demás enseñanzas y filosofías ocultas, y durante siglos ha formado parte también de las enseñanzas de los yoghis orientales.
Con le fin de evitar confusiones nacidas de las diferentes teorías concernientes a este gran principio, las cuales están comúnmente unidas a algún nombre dado a ese principio, nosotros lo designaremos en esta obra con el término prana, palabra sánscrita que significa energía absoluta. Muchas autoridades entre los ocultistas enseñan que lo denominado prana por los yoghis es el principio universal de energía o fuerza y que toda energía o fuerza deriva de este principio, o más bien, que es una forma particular de manifestación del mismo. Estas teorías no son necesarias para el examen del asunto, motivo de esta obra, y por consiguiente, nos limitaremos a considerar a prana como el principio de energía manifestado en todas las formas vivientes y que las distingue de las inanimadas.
Podemos considerarlo como el principio activo de la vida o fuerza vital sise quiere. Se encuentra en todas las formas, desde la ameba hasta el hombre, y desde la más elemental de la vida vegetal hasta la más elevada de la vida animal. Prana compenetra todo. Háyase en todas las formas animadas, y como la filosofía oculta enseña que la vida está en todo –en cada átomo-, podemos deducir de sus enseñanzas que prana está en todas partes y en todas las cosas, y que la aparente falta de vida en algunas de ellas es solamente un grado menor de manifestación. Prana no debe confundirse con el Ego –partícula del Espíritu Divino en cada alma- alrededor de la cual se aglomera materia y energía.
Prana, es simplemente, una forma de energía empleada por el Ego en su manifestación material. Cuando el Ego abandona el cuerpo, no estando ya más el prana bajo su contralor, responde únicamente a las órdenes de los átomos individuales o grupos de átomos que forman el cuerpo, y cuando éste se desintegra y resuelve en sus elementos originales, cada átomo toma consigo el suficiente prana para mantener su vitalidad y ser capaz de formar nuevas combinaciones, volviendo el prana no empleado al gran depósito universal de donde procede. Mientras hay contralor del Ego existe cohesión, y por su voluntad los átomos se mantienen unidos.
Prana es el nombre con que designamos un principio universal, el cual es la esencia de todo movimiento, fuerza o energía, ya se manifieste como gravitación, electricidad, revolución planetaria o cualquiera forma de vida, desde la más elevada a la más inferior. Puede ser llamado el alma de la Fuerza y de la Energía en todas sus manifestaciones, o aquel principio que operando de cierta manera produce la forma de actividad que acompaña la vida.

Capítulo VIII Cuatro Métodos de Respiración
En el examen del asunto de la respiración debemos comenzar por considerar el funcionamiento mecánico por le cual se efectúan los movimientos de la respiración.
El mecanismo de la respiración se manifiesta por: 1) los movimientos elásticos de los pulmones; 2) las actividades de las paredes y fondo de la cavidad torácica, en la que se encuentran contenidos los pulmones. El tórax es aquella porción del tronco comprendida entre el cuello y el abdomen, cuya cavidad, conocida como cavidad torácica, está principalmente ocupada por el corazón y los pulmones. Está limitada por la columna vertebral, las costillas con sus cartílagos, el esternón y por abajo por el diafragma. Se le llama comúnmente pecho, y ha sido comparado a una caja completamente cerrada de forma cónica cuya pequeña extremidad mira hacia arriba; su parte posterior está compuesta por la columna vertebral, su anterior por el esternón y los lados por las costillas.
Las costillas son veinticuatro, doce a cada lado de la columna vertebral, de donde salen. Los siete pares superiores son conocidos como costillas verdaderas, porque están ligadas al esternón directamente, lo que no sucede con los cinco pares inferiores, que se llaman costillas falsas o flotantes, a causa de no estar ligadas como las anteriores; los dos pares superiores están adheridos por cartílagos a las otras costillas, y los restantes, careciendo de ellos, tienen libre su parte anterior.
En la respiración las costillas se mueven por dos capas musculares superficiales, conocidas como músculos intercostales; el diafragma, división muscular a que hemos aludido antes, separa la caja del pecho de la cavidad abdominal.
En el acto de la inhalación los músculos dilatan los pulmones, creando así un vacío donde el aire se precipita de acuerdo con la bien conocida ley física.
Todo el proceso de la respiración depende de los referidos músculos, a los cuales podemos llamar por conveniencia, músculos respiratorios. Sin la ayuda de estos músculos no pueden dilatarse los pulmones, y la ciencia de respirar depende en gran parte del uso y contralor correcto de los mismos, pues de esto resulta la facilidad de obtener el mayor grado de expansión pulmonar y de absorber la mayor cantidad de las propiedades vitales del aire.
Los yoghis clasifican la respiración en cuatro métodos generales, que son:

Respiración alta.
Respiración media
Respiración baja.
Respiración completa yoghi.

Daremos una idea general de los tres primeros métodos y hablaremos con más extensión del cuarto, sobre el cual está principalmente basada la ciencia yoghi de respirar.
1) Respiración alta
Esta forma de respiración es considerada en occidente como respiración clavicular. El que respira de esta manera eleva las costillas, las clavículas y hombros, contrayendo al mismo tiempo el abdomen, el cual empuja su contenido contra el diafragma, el que a su vez se levanta.
En este modo de respirar se emplea la parte superior del pecho y los pulmones, que es la más pequeña, y, por consiguiente, sólo una mínima parte de aire penetra en ellos.
Además de esto, cuando el diafragma se levanta, no puede tener expansión en esa dirección. El estudio anatómico del pecho convencerá a cualquier estudiante de que por este medio se gasta un máximum de esfuerzo para obtener un mínimum de beneficio.
La respiración alta es probablemente la peor forma de respirar que se conoce, y exige el mayor gasto de energía con la manera suma de provecho. Es malgastar energías para obtener pobres resultados; muy común en occidente, particularmente entre mujeres; hasta cantores, sacerdotes, abogados y otros que debieran saberlo, la usan por ignorancia.
Muchas enfermedades de los órganos vocales y de la respiración pueden atribuirse a este método bárbaro de respirar, y el esfuerzo impuesto a los órganos tan delicados da por resultado las voces roncas y desagradables que oímos en todas partes. Muchas de las personas que respiran de esta manera concluyen por adoptar la práctica repugnante de respirar por la boca, descrita en el capítulo anterior.
Al estudiante que tenga algunas dudas sobre lo que hemos dicho respecto a esta forma de respirar, le aconsejamos el siguiente experimento: expeler todo el aire contenido en los pulmones, y puesto de pie, con las manos a los lados, levante los hombros y clavículas e inhale. Observará que la cantidad de aire que absorbe es mucho menor que la normal. Luego, inhales después de haber bajado las espaldas y clavículas, y habrá recibido una lección objetiva de respiración mucho más fácil de recordar que palabras impresas o habladas.
2) Respiración media
Este método de respiración es conocido por los estudiantes occidentales como respiración intercostal, y aunque menos defectuosa que la respiración alta, es muy inferior a la baja y al a yoghi completa. En la respiración media el diafragma sube, el abdomen se contrae, las costillas se levantan un poco y el pecho se dilata parcialmente.
Esta respiración es muy común entre los hombres que no han estudiado el asunto; pero como hay dos métodos mejores, hacemos una simple referencia a ella, principalmente para llamar la atención sobre sus insuficiencias.
3) Respiración baja
Este sistema es muchísimo mejor que cualquiera de los precedentes; desde hace algunos años muchos escritores occidentales han pregonado su bondad, explotándolo bajo los nombres de respiración abdominal, respiración profunda, respiración diafragmática, etc., etc., y han hecho mucho bien llamando la atención del público sobre este asunto, pues ha inducido a muchas personas a emplearlo en vez de los método inferiores y perjudiciales ya mencionados. Muchos sistemas de respiración se han elaborado en torno de la respiración baja, y los estudiantes han pagado precios elevados para aprender esos nuevos (¿?) sistemas. Pero, como hemos dicho, mucho bien ha resultado, y después de todo, los estudiantes que han pagado altos precios para aprender viejos sistemas recalentados, indudablemente han aprovechado el valor de su dinero si han sido inducidos a abandonar los viejos métodos de alta y media respiración.
Aunque muchas autoridades occidentales hablan y escriben de este método como la mejor forma de respirar, los yoghis saben que éste no es sino una parte de un sistema que ellos han empleado durante siglos y conocen como respiración completa. Se debe admitir, sin embargo, que es necesario estar familiarizado con los principios de la respiración baja antes de poder tener una idea clara de la respiración completa.
Pero volvamos a considerar el diafragma. ¿Qué es? Hemos visto que es el gran músculo divisor entre el pecho y sus contenidos, y el abdomen y sus contenidos.
Cuando está sin movimiento presenta una superficie cóncava hacia el abdomen, es decir: el diafragma, visto desde el abdomen, parecería como el cielo visto desde la tierra, el interior de una superficie curva. Por consiguiente, el lado del diafragma que mira hacia los órganos del pecho es semejante a la superficie arqueada, protuberante, de una colina. Cuando el diafragma funciona, la protuberancia baja, y el diafragma hace presión sobre los órganos abdominales y empuja hacia afuera el abdomen.
En la respiración baja se da mayor juego a los pulmones que en los métodos ya mencionados, y, por consiguiente, se inhala mayor cantidad de aire. Este hecho ha inducido a la mayoría de los escritores occidentales a hablar y escribir de la respiración baja (que ellos llaman respiración abdominal) como el método más perfecto conocido por la ciencia. Pero yoghi oriental conoce desde hace mucho tiempo un método mejor, y algunos escritores occidentales han reconocido también este hecho. El punto defectuoso de todos los métodos de respiración, con excepción de la respiración completa yoghi, consiste en que con ninguno de ellos se llenan de aire los pulmones, y en el mejor de los casos, sólo una parte del espacio pulmonar es ocupado por aquél, aun en la respiración baja. Las respiración alta llena solamente la parte superior de los plumones; la respiración media llena solo la parte media y algo de la parte superior; la respiración baja llena solamente la parte inferior y media. Es evidente que cualquier método que llene enteramente el espacio pulmonar tiene que ser más preferido que aquellos que sólo llenan ciertas partes. Cualquier método que llene completamente el espacio pulmonar será de gran valor para el hombre, porque le permitirá absorber oxígeno en mayor cantidad y almacenar una mayor suma de prana. La respiración completa es conocida por los yoghis como la mejor respiración de que tenga conocimiento la ciencia.
4) Respiración completa yoghi
La respiración completa yoghi contiene todo lo bueno de la alta, media y baja respiración, sin sus particularidades censurables. Ella pone en juego todo el aparato respiratorio, cada parte de los pulmones, cada célula de aire y cada músculo respiratorio. Todo el organismo respiratorio obedece a este método de respirar y con el mejor gasto de energía se obtiene la mayor suma de beneficio.
La capacidad del pecho alcanza sus límites normales y cada parte de la maquinaria realiza sus funciones y trabajo natural.
Una de las características más importantes de este método de respirar es que los músculos respiratorios entran por completo en juego, mientras que en las otras formas de respirar se utiliza sólo una parte de estos músculos. En la respiración completa, entre otros músculos, aquellos que contralorean las costillas trabajan activamente, lo que aumenta el espacio en el cual los pulmones pueden dilatarse, y también ofrecen un punto de apoyo adecuado a los órganos cuando lo necesitan, aplicando la Naturaleza a este proceso el principio de la palanca. Ciertos músculos mantienen las costillas inferiores firmemente en posición, mientras que otros la curvan hacia afuera.
Así que por este método el diafragma está bajo perfecto contralor, es capaz de ejecutar debidamente sus funciones y prestar el máximum de servicio.
En la acción de las costillas mencionadas más arriba, las costillas inferiores están contraloreadas por el diafragma, que las tira ligeramente hacia abajo, mientras que otros músculos las mantienen en posición y lo intercostales las fuerza hacia afuera, resultando de esta acción combinada el aumento máximum de la cavidad del pecho. Además de esto, las costillas superiores son también levantadas y forzadas hacia afuera por los músculos intercostales, lo que aumenta la capacidad de la parte superior del pecho a su mayor grado de extensión.
Si estudiáis las características especiales de los cuatro métodos de respiración mencionados, notaréis que la respiración completa comprende todos los aspectos benéficos de los otros tres métodos, además de las ventajas recíprocas que resultan de la acción combinada de la parte superior y media del pecho, región diafragmática y el ritmo normal así obtenido.
En el próximo capítulo trataremos de la práctica de la respiración completa y daremos todas las instrucciones y ejercicios necesarios para la adquisición de este método superior de respirar.

Capítulo VIII Cómo se adquiere la respiración completa yoghi
La respiración completa yoghi es la respiración fundamental de toda la ciencia yoghi de la respiración, y el estudiante debe familiarizarse plenamente con ella y dominarla por completo antes de poder obtener resultados de las otras formas de respiración mencionadas y dadas en este libro. No debe contentarse con aprenderla a medias sino que debe trabajar seriamente hasta que llegue a constituir su método natural de respiración. Esto exigirá trabajo, tiempo y paciencia, pero sin ello jamás se obtiene nada de importancia.
No es un camino llano el que conduce hacia la ciencia de la respiración, y el estudiante debe preparase a practicar y trabajar seriamente si desea recoger algún fruto. Los resultados obtenidos por le completo dominio de la ciencia de respirar son grandes y ninguno que los haya alcanzado querrá volver a los viejos métodos; dirá, por el contrario, a sus amigos que se considera sobradamente recompensado por todo su trabajo. Lo decimos para que se comprenda bien la importancia y la necesidad de dominar este método fundamental de la respiración yoghi, en lugar de dejarle de lado y ensayar de inmediato algunos de los ejercicios que se darán después y que podrían llamar más la atención. Nuevamente repetimos: comenzad bien y los resultados serán buenos; pero si se descuida la base fundamental, toda la construcción se derrumbará tarde o temprano.
Tal vez la mejor manera de enseñar cómo se adquiera la respiración completa yoghi sería comenzar por simples instrucciones sobre la respiración misma, seguidas de observaciones generales, y después dar ejercicios para ampliar el pecho, los músculos y pulmones, que han quedado incompletamente desarrollados, debido a imperfectos métodos de respiración. Antes de pasar adelante diremos que esta respiración completa no tiene nada de forzado o anormal, sino que, por lo contrario, es volver a los primeros principios, volver al a Naturaleza. Tanto el salvaje adulto como el niño de la civilización respiran de esta manera cuando están sanos; pero el hombre civilizado ha adoptado métodos antinaturales de vivir, vestir, etc., y ha perdido ese derecho nativo. Hacemos notar al lector que la respiración completa no consiste necesariamente en llenar por completo los pulmones en cada inhalación. Se puede inhalar la cantidad habitual de aire usando el método de respiración completa y distribuirlo en todas las partes de los pulmones, sea su cantidad mayor o menor; pero debiera inhalarse una serie de respiraciones completas varias veces cada día y cuando se ofrezca la oportunidad, con el objeto de conservar en orden y buenas condiciones el sistema. El sencillo ejercicio siguiente permitirá formar una idea clara de lo que es la respiración completa:
1) De pie o sentado, con el busto en posición vertical y respirando por las fosas nasales, se inhala firmemente llenando primero la parte inferior de los pulmones, lo que se obtienen poniendo en juego el diafragma, el cual al descender ejerce una leve presión sobre los órganos abdominales y empuja la pared frontal del abdomen. Después se llena la región media de los pulmones, haciendo salir las costillas inferiores, esternón y pecho. Luego se llena la parte alta de los pulmones, adelantando la superior del pecho, levantando éste, incluyendo los seis o siete pares de costillas superiores. En el movimiento final, la parte inferior del abdomen se contraerá ligeramente, cuyo movimiento da apoyo a los pulmones y también ayuda a llenar su parte superior.
A la primera lectura podrá aparecer que esta respiración consiste en tres movimientos distintos. Sin embargo, no es ésta la idea exacta. La inhalación es continua y toda la cavidad torácica desde el diafragma hasta el punto más elevado del pecho, en la región clavicular, se dilata con movimiento uniforme. Debe evitarse las inhalaciones bruscas y esforzarse por obtener una acción regular y continua. La práctica dominará pronto la tendencia a dividir la inhalación en tres movimientos y dará por resultado una respiración continua y uniforme. Bastarán pocos ensayos para que se pueda completar la inhalación en un par de segundos.
2) Retener la respiración algunos segundos.
3) Exhalar muy despacio manteniendo el pecho en posición firme, entrando un poco el abdomen y elevándolo lentamente a medida que el aire sale de los pulmones. Cuando el aire ha sido exhalado completamente, aflojad el pecho y el abdomen. Una pequeña práctica hará fácil esta parte del ejercicio, y una vez adquirida, el movimiento se ejecutará casi automáticamente.
Se notará que por este método de respirar todos los órganos del aparato respiratorio entran en acción y todas las partes de los pulmones funcionaran, incluso las más apartadas células aire. La cavidad del pecho se expande en todas direcciones. Se observará también que la respiración completa es en realidad una combinación de las respiraciones baja, media y alta, sucediéndose rápidamente en el orden indicado, de tal manera, que forman una respiración uniforme, continua y completa.
Si se practica el ejercicio delante de un gran espejo, colocando ligeramente la mano sobre el abdomen, de manera que se puedan sentir los movimientos, se notará que esto ayuda mucho a comprender el mecanismo de la respiración completa. Al fin de la inhalación es útil levantar de vez en cuando los hombros, que a su vez elevan las clavículas y permiten al aire pasar libremente al pequeño lóbulo superior del pulmón derecho, donde se origina algunas veces la tuberculosis.
Al principio se encontrarán más o menos dificultades en dominar la respiración completa, pero con un poco de práctica ellas se allanarán, y cuando se haya adquirido, no se volverá jamás voluntariamente a los antiguos métodos.

Capítulo X Algunos Fragmentos de las enseñanzas yoghis
Vamos a dar tres formas de respiración, muy usuales entre los yoghis. La primera es la bien conocida respiración purificadora yoghi, a la que se el atribuye particularmente la gran resistencia pulmonar poseída por los yoghis. Habitualmente terminan cada ejercicio de respiración esta respiración purificadora, y nosotros hemos seguido el mismo plan en este libro. Damos también el ejercicio vitalizador de los nervios, que ha sido transmitido durante edades entre los yoghis, ejercicio que no ha sido nunca perfeccionado por los maestros occidentales de cultura física, aún cuando algunos de ellos lo hayan tomado prestado de maestros de Yoga. Terminamos el capítulo con la respiración vocal, a la cual se debe en gran parte la voz melodiosa vibrante y hermosa de los yoghis orientales.
Estamos convencidos que aun cuando este libro no contuviese nada más que estos tres ejercicios, sería, sin embargo de un valor incalculable para el estudiante occidental. Aceptadlos como un don de vuestros hermanos de oriente y ponerlos en práctica.
Respiración purificadora yoghi
Los yoghis tienen una forma favorita de respirar que practican cuando siente la necesidad de ventilar y limpiar los pulmones. Terminan muchos de sus otros ejercicios respiratorios con esta respiración, y, como hemos dicho, nosotros seguimos la misma práctica en este libro. Esta respiración purificadora ventila y limpia los pulmones, estimula las células, tonifica los órganos respiratorios y contribuye a mantener un buen estado general de salud, refrescando además el sistema entero. Oradores, cantores, etcétera, encontrarán esta respiración de gran valor para descanso de los órganos respiratorios fatigados.
Inhalar una respiración completa.
Retener el aire unos pocos segundos.
Poner los labios en actitud de silgar (pero sin hinchar las mejillas) y exhalar con vigor considerable un poco de aire a través de la abertura formada por aquellos. Retener un momento el aire aún almacenado y luego exhalarlo en pequeñas porciones hasta que se exhale completamente. Debe recordarse que al exhalar el aire tiene que emplearse un vigor considerable
Se notará que esta respiración es muy reparadora cuando se está cansado o abrumado por la fatiga, y un ensayo convencerá al estudiante de su eficacia. Como este ejercicio se verifica al terminar muchos otros de los que damos en esta obra, debería ser perfectamente comprendido y practicado hasta poderlo realizar fácilmente y con naturalidad.
Respiración yoghi vitalizadota de los nervios
Este ejercicio es muy apreciado por los yoghis y lo considera, de los conocidos del hombre, como uno de los que más poderosamente estimulan y vigorizan los nervios. Su objeto es tonificar el sistema nervioso, desarrollar su fuerza, energía y vitalidad. Este ejercicio ejerce una acción estimuladora sobre centros nerviosos importantes, los cuales a su vez influencian y dan energía al sistema nervioso entero, y envían mayor fuerza de flujo nervioso a todas partes del cuerpo.
De pie y con el cuerpo erguido.
Inhalar una respiración completa y retenerla
Extender los brazos hacia adelante, algo flojos, con sólo la fuerza necesaria para mantenerlos en tal posición.
Atraer las manos lentamente hasta los hombros, contrayendo gradualmente los músculos y comunicándoles fuerza, de manera que cuando los puños lleguen a los hombres estén fuertemente cerrados como para producir un movimiento de trepidación.
Conservando los músculos rígidos, volver los puños lentamente a la posición anterior y manteniendo el estado de tensión atráiganse rápidamente, repitiendo los movimientos varias veces.
Exhalar vigorosamente por la boca.
Practicar la respiración purificadora.

La eficacia de este ejercicio depende principalmente de la rapidez en retirar los puños, tensión de los músculos y, naturalmente, de que la inhalación sea completa. Es necesario ensayar este ejercicio para poderlo apreciar. Es un vigorizador sin igual.
Respiración vocal yoghi
Los yoghis emplean una forma de respiración para el desarrollo de la voz. Se distinguen por su voz admirable, fuerte, suave clara y de gran poder.
Han practicado esta forma particular de ejercicio respiratorio y obtenido como resultado hacer su voz suave, magnífica y flexible, comunicándole su indescriptible cualidad flotante y de gran poder. El ejercicio que sigue dará con el tiempo las propiedades que acabamos de mencionar o la voz yoghi al estudiante que lo practique con perseverancia. Se comprende, naturalmente, que esta forma de respiración debe emplearse sólo como un ejercicio ocasional y no como forma regular de respirar.
Inhalar una respiración completa muy lenta y continuamente por las fosas nasales, haciendo durar la inhalación el mayor tiempo posible.
Retener la inhalación unos pocos segundos.
Expeler el aire vigorosamente en un soplo, a través de la boca abierta.
Dar descanso a los pulmones por medio de la respiración purificadora.

Sin entrar profundamente en las teorías yoghis acerca de la producción del sonido en el hablar y cantar, diremos: que la experiencia les ha enseñado que el timbre, cualidad y poder de una voz dependen no solo de los órganos vocales de la garganta, sino que también los músculos faciales, etc., tienen mucho que hacer en el asunto. Hay hombres de pecho ancho que no producen sino un pobre sonido, mientras que otros, de pecho comparativamente estrecho, producen tonos de una fuerza y cualidad sorprendentes. He aquí un experimento interesante que merece probarse: colocaos frente a un espejo, con los labios en posición de silbar; silbad y observar la forma de vuestra boca y la expresión general del semblante. Luego cantad o hablad como lo hacéis habitualmente y ved la diferencia. Entonces, volved a silbar por algunos segundos; y sin cambiar la posición de vuestros labios y semblante, cantad unas pocas notas y apreciaréis qué vibrante, sonoro, claro y hermoso tono se produce.

Capítulo XI Siete ejercicios yoghis de desarrollo
Spoiler:
Los siete ejercicios siguientes son empleados preferentemente por los yoghis para desarrollar los pulmones, músculos, ligamentos, células de aires, etc. Son muy simples, pero maravillosamente eficaces. Que su simplicidad no disminuya el interés que merecen, pues son el resultado de cuidadosos experimentos por parte de los yoghis y la esencia de numerosos ejercicios muy complicados, cuyas partes no esenciales han sido eliminadas.
1) Respiración retenida
Este es un ejercicio muy importante que tiende a fortalecer y desarrollar los músculos respiratorios, así como los pulmones, y su frecuente práctica propenderá también a ensanchar el pecho. Los yoghis han encontrado que una detención ocasional de la respiración, después que los pulmones se han llenado con una respiración completa es muy útil, no sólo para los órganos respiratorios, sino también para los de nutrición, sistema nervioso y hasta para la misma sangre. Han comprobado que una suspensión ocasional de la respiración ayuda a la purificación del aire que ha quedado en los pulmones, proveniente de las inhalaciones anteriores, y a oxigenar más completamente la sangre. Conocen también que la respiración así retenida reúne todos los desperdicios, y que cuando se exhala lleva consigo las materias usadas del sistema y limpia los plumones, de la misma manera que un purgante limpia los intestinos. Los yoghis recomiendan este ejercicio para varios desórdenes del estómago, hígado y sangre; sostienen también que con frecuencia cura el mal aliento, debido muchas veces a pulmones pobremente ventilados. Recomendamos a los estudiantes presten considerable atención a este ejercicio, que tiene gran mérito. Las siguientes instrucciones darán una idea clara de la manera de practicarlo.
De pie y con el cuerpo erguido.
Inhalar una Respiración Completa.
Retener el aire tanto tiempo como sea posible sin violencia.
Exhalar vigorosamente por la boca abierta.
Practicar la Respiración Purificadora.
Al principio sólo se puede retener la respiración breves instantes, pero con un poco de práctica se harán grandes progresos. Puede consultarse un reloj para apreciar los resultados que se vayan obteniendo.
2) Estímulo de las células pulmonares
El objeto de este ejercicio es estimular las células de aire de los pulmones, pero los principiantes no deben practicarlo con exceso ni con demasiado vigor. Puede producir al principio un poco de mareo en algunos, el que se obviará suspendiendo el ejercicio y caminando un momento:
De pie con el cuerpo erguido y manos a los costados.
Inhalar muy despacio y gradualmente
Mientras se inhala, golpear suavemente el pecho con la punta de los dedos, recorriéndolo continuamente en toda su extensión.
Cuando los pulmones estén llenos se retiene la respiración y se golpea el pecho con las palmas de las manos.
Practicar la Respiración Purificadora.
Este ejercicio estimula y tonifica todo el cuerpo y es una práctica yoghi bien conocida. Muchas de las células de aire de los pulmones pierden su actividad a causa de una respiración incompleta y a menudo casi llega a atrofiarse. Aquel que haya usado la respiración incompleta durante años, no encontrará muy fácil poner en actividad inmediatamente por la Respiración Completa todas esas células de aire descuidadas, pero esta ejercicio ayudará mucho a conseguir el resultado deseado y merece que se le estudie y practique.
3) Extensión de las costillas
Hemos explicado que las costillas están fijadas por cartílagos que admiten una expansión considerable. En la respiración normal las costillas desemplean un papel importante, y es bueno darles ocasionalmente un poco de ejercicio especial con el objeto de conservar su elasticidad. La costumbre que tienen muchos occidentales de estar de pie o sentados en posturas no naturales, puede hacer perder a las costillas elasticidad; este ejercicio hará mucho para evitar y combatir tal defecto:
De pie y con el cuerpo erguido
Colocar las manos en cada lado del cuerpo, bajo y tan cerca de las axilas como sea posible, con los dedos pulgares dirigidos hacia la espalda, las palmas sobre los lados del pecho y los dedos sobre su frente.
Inhalar una Respiración Completa
Retener el aire por un corto tiempo.
Entonces se comprimen suavemente los lados y se exhala al mismo tiempo.
Practicar la Respiración Purificadora.
Este ejercicio debe usarse con moderación y precaución.
4) Expansión del pecho
El pecho está muy expuesto a deprimirse debido a la posición inclinada sobre el trabajo, etc. Este ejercicio es muy bueno para restaurar las condiciones naturales y obtener la expansión del pecho:
De pie y con el cuerpo erguido
Inhalar una Respiración Completa
Retener el aire.
Extender los brazos adelante, con los puños cerrados y al nivel de los hombros.
Llevar los puños vigorosamente hacia afuera hasta que formen línea recta con los hombros.
Después volver a la 4ª posición y de esta a la 5ª. Se repite varias veces.
Exhalar vigorosamente por la boca abierta.
Practicar la Respiración Purificadora.
Hágase este ejercicio con prudencia, evitando toda exageración.
5) Ejercicio en marcha
Caminar con paso mesurado, la cabeza alta, la barba entrada ligeramente y los hombros caídos.
Inhalar una Respiración Completa contando (mentalmente) 1, 2, 3, 4, 5, 6 ,7, 8, un número a cada paso, y haciendo que la inhalación dure el tiempo invertido en los 8 pasos.
Exhalar lentamente por las fosas nasales, contando como anteriormente, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.
Descansar entre respiraciones, sin detener la marcha; contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, un número a cada paso.
Repetir hasta sentir un principio de cansancio. Entonces, descansar un momento y, a placer reanudar el ejercicio. Verificarlo varias veces en el día.
Algunos yoghis modifican este ejercicio, reteniendo la respiración mientras cuentan 1, 2, 3, 4, y exhalando después, contando 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8.
Puede seguirse la forma que más agrade.
6) Ejercicio de la mañana
De pie, con el cuerpo erguido y en actitud militar, cabeza alta, ojos al frente, hombros caídos, rodillas firmes y brazos a los costados.
Elevar lentamente el cuerpo sobre los dedos de los pies, inhalando una Respiración Completa con lentitud y firmeza.
Retener la respiración unos pocos segundos, conservando la misma posición.
Bajar lentamente a la primera posición, exhalando despacio al mismo tiempo el aire por las fosas nasales.
Ejecutar la Respiración Purificadora.
Repetir varias veces, usando alternativamente la pierna derecha o la izquierda.
7) Para estimular la circulación
De pie y con el cuerpo erguido
Inhalar una Respiración Completa y retenerla.
Inclinarse ligeramente hacia adelante y agarrar un bastón con energía y firmeza, poniendo gradualmente toda la fuerza en apretar el bastón.
Dejar de oprimir el bastón, volver a la primera posición y exhalar lentamente.
Repetir varias veces.
Terminar con la Respiración Purificadora

Este ejercicio puede verificarse sin emplear el bastón, agarrando un bastón imaginario y usando la voluntad para ejecutar la presión. Este ejercicio es una práctica favorita yoghi para estimular la circulación, conduciendo la sangre arterial a las extremidades y haciendo volver la sangre venosa al corazón y a los pulmones, para que puedan tomar el oxígeno inhalado con el aire. En casos de circulación defectuosa, no hay bastante sangre en los pulmones para absorber el total de oxígeno inhalado y el sistema no saca todo el provecho posible de la respiración mejorada. Particularmente, en estos casos, es bueno practicar este ejercicio ocasionalmente, con el regular ejercicio de la Respiración Completa.
Capítulo XII Siete ejercicios menores yoghis
En este capítulo damos siete ejercicios menores de la respiración yoghi, que sin poseer nombres especiales, cada uno es distinto e independiente de los otros y tiene en vista un propósito diferente. Cada estudiante hallará que algunos de estos ejercicios se adaptan mejor a las necesidades especiales de su caso particular. Aunque los hemos denominado los ejercicios menores, ellos son muy útiles y valiosos; de lo contrario, no aparecerían en este libro. Dan a una un curso condensado de cultura física y desenvolvimiento pulmonar, y podrían ser fácilmente, ampliados y elaborados en un pequeño libro sobre el asunto. Tiene, naturalmente un valor adicional, debido a que la respiración yoghi forma una parte de cada ejercicio.
No hay que dejarlos de lado a causa de que los llamamos menores, porque algunos o varios de estos ejercicios pueden ser justamente los que se necesiten. Hágase la prueba y decida cada uno por sí mismo.
Ejercicio I
De pie, firme y con las manos a los costados.
Inhalar una respiración completa.
Levantar los brazos lentamente, manteniéndolos rígidos hasta que las manos se junten por encima de la cabeza.
Retener la respiración unos pocos segundos, permaneciendo con las manos en la posición anterior.
Hacer descender las manos lentamente a los costados, exhalando despacio al mismo tiempo.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio II
De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
Inhalar una respiración completa y retenerla.
Llevar los brazos horizontalmente hacia atrás hasta donde puedan ir, volver a la primera posición, repetir varias veces estos movimientos, reteniendo entre tanto la respiración.
Exhalar vigorosamente por la boca.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio III
De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
Inhalar una respiración completa.
Hacer un movimiento circular con los brazos hacia atrás unas cuantas veces, reteniendo mientras tanto la respiración. Se puede variar este movimiento alternando la rotación como las aspas de un molino de viento.
Exhalar vigorosamente por la boca.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio IV
Acostado boca abajo con las manos a los costados y las palmas apoyadas en el suelo.
Inhalar una respiración completa y retenerla.
Con el cuerpo rígido, elévese éste por la fuerza de los brazos, hasta que descanse sobre las manos y los dedos de los pies.
Volver a la primera posición. Repetir varias veces el movimiento.
Exhalar vigorosamente por la boca.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio V
De pie, firme y con las palmas de las manos apoyadas en la pared.
Inhalar una respiración completa y retenerla.
Aproximar el pecho hasta la pared, descansando el peso del cuerpo sobre las manos.
Retirar el cuerpo hacia atrás, con la fuerza muscular de los brazos solamente, manteniendo el cuerpo rígido.
Exhalar vigorosamente por la boca.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio VI
De pie, firme con los brazos en jarras, es decir con las manos apoyadas en la cintura y los codos hacia afuera.
Inhalar una respiración completa y retenerla.
Mantener las piernas y caderas rígidas e inclinar el busto bien hacia adelante, como si se saludara, y al mismo tiempo exhalar lentamente.
Volver al la primera posición y tomar otra respiración completa.
Doblarse hacia atrás, exhalando lentamente.
Volver a la primera posición, tomando una respiración completa.
Inclinar el tronco hacia un lado, exhalando lentamente. Se varía el movimiento inclinándose a la derecha y a la izquierda.
Practicar la respiración Purificadora.
Ejercicio VII
De pie, firme, o sentando, con el busto erguido y recta la columna espinal.
Tomar una respiración completa, pero en vez de hacerlo en una corriente fija y continua, inhalar con intermitencias cortas, rápidas y frecuentes, como si se tomara la fragancia de sales aromáticas o amoníaco y no se quisiera absorber una cantidad excesiva. No exhalar ninguna de estas pequeñas inhalaciones, sino que se agregan las unas a las otras hasta que llenen por completo el espacio pulmonar.
Retenerla durante unos pocos segundos.
Exhalar por las fosas nasales, en una emisión larga y reposada.
Practicar la respiración purificadora.

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TURISTA

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